VOLVER A PARIR TRAS UNA MALA EXPERIENCIA. PRIMERA PARTE

VOLVER  A  PARIR  TRAS  UNA  MALA  EXPERIENCIA. PARTE I

 

Cuadro de Amanda Gravette

Cuadro de Amanda Gravette

El parto es uno de los momentos más importantes del ser humano, no solo para el nacido, sino también para la mujer que vivencia una de la experiencias más holísticas, autentica y trascendental que pueda sentir a lo largo de su historia como especie y como individuo. Por eso marca tanto, y es tan importante darle su espacio y trabajo, no solo desde lo físico, sino también y sobre todo desde lo emocional.

Tras una mala experiencia, y ante un nuevo embarazo, son muchas las mujeres que han acudido a mí pidiéndome consejos para superar el anterior parto y enfrentarse con mejores expectativas al que está por venir. Y aunque ya he escrito sobre ello, vamos a seguir profundizando, dado vuestro interés.

Si que quiero resaltar que es un trabajo, relativamente fácil, y con muy buenos resultados, y que os aconsejo a todas las que sintáis esta necesidad, que acudáis a un terapeuta, si puede ser especializado, para que os acompañe en este proceso, ya que será mucho más fácil y llegareis “a la meta” muy preparadas para vivir plenamente vuestro parto.

Pero para aquellas que no tengáis esta opción, voy a intentar daros unas pautas para que reflexiones y trabajéis en casa, siempre desde las limitaciones propias de este medio. Como el tema es largo, lo dividiré en dos post

 

–          Dar espacio a las emociones: en las ocasiones que he trabajado con mujeres en esta situación, la gran mayoría viene sin realmente poder descargar o desahogarse, y casi ya resignadas a aceptar que son unas exageradas. Es decir, que basta con que finalmente el bebe y la madre no sufrieran grandes secuelas físicas, para que la gran mayoría de las personas nos nieguen el derecho a “quejarnos “a sentir que fue una muy mala experiencia. Frases como: “mujer no fue para tanto” o “lo importante es que los dos estáis bien, ya olvidalo”, no solo no ayudan sino que hacen sentir a la persona que lo que sienten es algo banal y fuera de lo normal, casi como si estuvieran locas. Las emociones son, no podemos controlarlas, y no importa que no fuera algo terrible, o que haya mujeres que lo hayan pasado francamente mucho peor, si tú sientes que tu parto fue una mala experiencia  y estas asustada ante la posibilidad de que se repita, ahí hay una emoción real que hay que trabajar. Así pues, habla con alguien que te de espacio y permiso para sentir y desahogarte sin juicios.

Un trauma emocional no viene determinado por los acontecimientos en sí, sino por la vivencia de los mismos. Así pues el mismo hecho puede dejar un trauma en una persona y en otra no. No juzguemos por lo que nosotros hubieras pensado o sentido, sino que dejemos  que cada uno vía y cuente su historia.

 

–          Busquemos la emoción subyacente: esta puede ser una de las partes más complejas y donde el profesional sabe ir más certero y directo.  Porque hoy en día carecemos de costumbre e incluso de vocabulario a la hora de hablar e indagar en nuestras emociones. Sabemos que estamos tristes, sabemos que se nos hace un nudo en la garganta cada vez que hablamos de ello o que nos entra pánico al pensar en volver a dar a luz y repetir la misma historia, pero…realmente que fue lo que sentimos entonces? ¿ qué fue lo que nos dejo tan “doloridas”? A veces es la sensación de fragilidad y de proximidad con la muerte ( en los casos en los que la vida de la madre y el bebe corrió peligro), tal vez de impotencia, de incapacidad, de desvalorización, de abandono, ….hay una lista que podría llenar tres post. Y tú debes buscar, rememorando y vivenciando de nuevo, no desde la cabeza y el discurso aprendido, sino desde la emoción que de nuevo aflora cuando realmente te dejas llevar a aquel día, que fue lo que sentiste y lo que marco con hierro un momento que debió de ser mágico y no de pesadilla.

De momento, y por hoy ya es mucho, si estáis en esta situación os recomiendo vayáis “trabajando” estos dos puntos y estéis atentas al siguiente post.

 

10 pensamientos en “VOLVER A PARIR TRAS UNA MALA EXPERIENCIA. PRIMERA PARTE

  1. Yo estaría más que dispuesta a volver a parir porque creo que mi embarazo y mi parto fueron muy fáciles. Aún así, al ser una inducción el papá de la bichilla aún recuerda amedrentado el dolor que padecí durante las contracciones, pero de verdad que a mí no me pareció una experiencia tan mala. Dolía mucho, sí, pero creo que fue soportable, y como la recuperación fue muy rápida no guardo ese mal recuerdo.

  2. Cómo me ha gustado tu post, no podías haber acertado más. Es totalmente mi caso, ya no pienso en ello pero el primer año me costaba mucho dejar de sentirme triste y mal por mi parto. Aún me duele pero es más llevadero. Y como bien dices, algunas palabras te devalúan totalmente, como “lo importante es que estáis bien”. No sé cómo me enfrentaré a un segundo parto, pero espero que sin pánico y angustia. Esperaré ansiosa tus posts 😉

    • Bueno, aquí y en el siguiente post tienes algunas claves, y no dudes en ponerlas en practica, y si ves ( cuando llegue ese dia) que los fantasmas son demasiado fuertes, no dudes en acudir a un profesional en psicología perinatal, porque mi experiencia con estos pacientes es de un 100% de éxito, asi pues, con una ayudita, los venceras seguro.

      Un abrazo fuerte y aquí me tienes!!

  3. En mi caso, tenia miedo atroz a volver a parir prematuramente. Y aunque me repetía una y otra vez que no iba a pasar, hasta que no pasaron las semanas y el peligro, mi miedo siguió.

    Son momentos complicados. Supongo que, efectivamente, si se habla y exterioriza con algún profesional, será más fácil.

    Un besoooo

    • Entiendo perfectamente el miedo que despierta el volver a repetir una historia tan desagradable, y me alegro que en su dia, todo fuera como la seda, pero como dices, mi experiencia profesional me dice, que con un poco de ayuda, las cosas fluyen mucho mejor

      Un beso, princesa

  4. Bueno el parto es duro, muy duro. Pero cada día que pasa menos me acuerdo de lo duro que fue. Hay veces que ni recuerdo el dolor y época sufrimiento. El papá sí se acuerdo de todo y quizás él tenga un peor recuerdo del parto. Yo recuerdo mucho más la sensación de cogerla y tenerla entre mis brazos que él parto.
    Pero sí hay casos que toda esa sensación de dolor se te queda grabada a fuego es mejor que te ayuden para poder “olvidar” la experiencia.
    Yo lo necesitaría ahora. Parece que no doy abasto. Estoy cansada a todas horas. Y eso sí que me atormenta ahora. Así que una ayuda nunca viene mal 😉

    • Pues si necesitas una ayuda, no dudes en buscarla (en donde tu creas o veas) porque a veces, es muy fácil salir de un bache, pero no lo hacemos o no lo tomamos en serio, y al final,el bache se convierte en un pozo mas complejo.

      Es normal en muchos casos esa sensación de no llego, no hago todo lo que quisiera o como quisiera, no doy lo suficiente, pero tenemos que ser conscientes de la situación, realistas con nuestras limitaciones, y también al juzgarnos, que a veces nos pasamos de exigentes.

      Un abrazo y si necesitas algo, ya sabes donde estoy!

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