TODOS NECESITAMOS UNA TRIBU

tribu 2.0En un artículo anterior ya mencionaba el precio a pagar por ser madres en un país tan avanzado y con una seguridad médica y social tan elevada: LA SOLEDAD. Esta vez quiero ir mas alla de la simple mencion.

Y es que hace  60 años, una daba a luz en su casa, rodeada de las mujeres de su entorno, y de alguna especialmente acostumbrada: la partera. Y todas las demás madres del pueblo hacían piña a tu alrededor, te incluían como primeriza o novata en su “circulo sagrado”, donde te sentías acogida, guiada y sobre todo, entendida y acompañada. Incluso hoy en día, si uno indaga en las costumbres de tribus de países “menos afortunados” (depende de en que o_o ) es habitual incluso que la mujer sea llevada a una choza a parte, cuidada por mujeres, y alejada del  hombre, durante la cuarentena.

A nosotras esto nos parece espeluznante: parir en casa, sin medico, lejos del marido, y encima…que venga mi madre a cuidarme!!! Venga hombre!!! Y tal vez todo esto sea un avance que nos ha costado mucho sudor y lagrimas, pero os aseguro que el precio que pagamos emocionalmente es muy alto. Entonces llega el miedo desmedido, la búsqueda de información sin ningún criterio que nos permita seleccionar, la desnaturalización del proceso y la escisión de mi misma y mi instinto más puro.

Si contáramos con una  madre o un grupo de anclaje que nos acompañara, nos asesorara y nos diera la fuerza que transmite el mensaje de : “tranquila, todas hemos pasado por ello, lo hemos hecho y estamos bien, y tu también lo vas a hacer bien.”, estoy convencida que el proceso sería mucho más fácil y menos neurótico de lo que es en esta sociedad tan “civilizada”. Y el futuro resultado también.

Creo que de esta necesidad imperiosa surge y se nutre el fenómeno de las redes sociales del ámbito maternal (léase blogs, FB, Twitter, etc..), de la necesidad de sentirse parte de una tribu ( tribu 2.0 o Ohana…no importa el nombre), donde recogernos, o mejor dicho sentirnos recogidas.  Y de verdad os digo, que es mucho más importante de lo que pueda parecer a simple vista, así que , a tod@s los que de una manera u otra participamos de ello, nos toca reflexionar del papel que jugamos, de cómo lo hacemos y de su valor, responsabilidad e importancia.

Al final, un adulto emocionalmente estable, es el resultado de una crianza equilibrada y una infancia contenida por un padre y una madre, que pueden cumplir esta función de sostén emocional, SOLAMENTE  si ellos a su vez han sido  recogidos o. A falta de tribu real que sujete, todos los que se sientan incluidos en esa tribu 2.0, deben de asumir ese papel de alguna manera, de contener a otros, y a su vez de dejarse contener. El resultado, un futuro mucho más sano y más halagüeño….Por lo menos así lo creo y lo siento.

6 pensamientos en “TODOS NECESITAMOS UNA TRIBU

  1. Me ha gustado mucho! Incluso más allá del ambito de la llegada al mundo… en el del crecimiento en él. Para mí es indudable la riqueza que me da el compartir con ustedes momentos de nuestra vida… aprendo mucho más de lo que aporto, y sin duda mis hijos se ven beneficiados. Pero es evidente que en este crecimiento de una nueva forma de relacionarnos no hay que perder la esencia que a lo largo de los años ha perdurado: la confianza, esa que nos hace creer en algo tanto como para integrarlo en nuestras vidas. Y sin duda hacerlo con responsabilidad es fundamental para crear ese vínculo confiado.

    • Me gusta mucho ese apunte que haces de “nueva forma de relacionarnos”, porque me ha llevado a otra reflexion : es tan nuevo, que todavia nos movemos como pez fuera del agua, sin ser del todo conscientes de las repercusiones, del daño que podemos llegar ha hacer, ni tampoco del beneficio…si todavia nos cuesta ralcionarnos entre nosostros de la manera en la que llevamos siglos haciendolo (llamemosle el “cara a cara”), inmaginate lo que nos va costar a traves del canal cibernetico! aun asi esta claro que debemos implementar en el , los mismos valores que en cualquier otra relacion, el respeto, la confianza, etc…

      Un abarzo

  2. me ha encantado tu reflexión!!!
    estoy de acuerdo en que no estamos hechos para estar solos. Necesitamos formar parte de algo, sentirnos miembros de un todo.
    Y eso muchas veces conlleva fricciones, choques, y malos ratos, pero al final, es parte de la vida, de ese conjunto de muchos algos que hacen que este todo funcione.
    y sí, siempre de manera responsable, porque los actos de unos repercuten en los demás. Y no sólo eso, si no también con criterio.
    un beso!

    • Ahi le has dado! creo que debemos de ser consciente de el valor y la importancia que tiene cada granito de arena en este fenomeno de la blogesfera maternal ( que emocionalmente hablando puede ser mucho), y sin obsesionarnos, ni sin que esto suponga una presion añadida, hay que participar con responsabilidad y criterio como tu bien dices! Aunque tambien es cierto que todos podemos meter la pata…y por supuesto rectificar.

      Un abrazo.

  3. Yo creo que tienes razón en lo que dices, porque todos necesitamos el apoyo de un entrono con experiencia para ayudarnos a criar a nuestros hijos. El problema es que hoy vivimos en ciudades alejados de nuestras familias, con vecinos a los que ni siquiera conocemos, y no me extraña que en los cursos de preparación al parto nos insistan en la importancia de apuntarnos a un grupo de lactancia, a clases de postparto o a cualquier otra cosa que nos haga sentir ese sentimiento de pertenencia a un grupo social Y si no ¡aquí está la blogosfera maternal para apoyarnos en lo que haga falta!

    • De verdad que es importantisimo, en cualquier situacion mas o menos dificil, poder compartirla y sentirte comprendida como solo puede entenderte quien ha vivido o esta pasando por lo mismo. En terapia es algo que sabemos y tenemos muy comprobado, auqneu aui en España, aun las terapias de grupo nos suenan a americanadas ! Craso error! En e caso de la maternidad, pasa exactamente lo mismo.

Responder a ¡Mamá qué sabe! Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *