CUADERNO DE ….. VIAJES

verano 2015Me niego a aceptar que el verano se haya acabo, porque aún quedan días, calor, barbacoas y ganas. Pero lo que si es cierto es que la gran mayoría regresamos a unas rutinas más cotidianas, volvemos a los trabajos y colegios.
Llega un nuevo curso y casi que año (porque siempre fue estudiante y ahora madre también, par a mí los años van de septiembre a julio jjj), nuevos propósitos (casi ninguno nuevo) pero sobre todo de reflexión y ganas de cambios (esos muchos).
Este verano me ha servido para reflexionar por ejemplo, sobre las vacaciones.
Adoro cogerme vacaciones fuera de lo habitual. Tal vez por el verano es ideal para estar en la capital, porque siempre he tenido más trabajo y porque mi casa es fresca e ideal por las noches (excepto este maldito julio del infierno), por todo eso, para mí las vacaciones deberían empezar ahora mismo. Pero claro está, el pragmatismo familiar manda, así que llevo años teniendo que irme en Agosto.
Pero si al mes le añadimos la playa a mí me rematas. Porque sí, soy de ese pequeño porcentaje que no me gusta el sol (y me da alergia) no disfruto del chiringuito petado ni de los mercadillos en los que apenas puedes andar, ni de playas igual de saturadas. Una vez más, la familia y sobre todo mi hijo mandan.
Pero encima si las vacaciones son, cambiar de paredes pero con rutinas similares, cocinar, limpiar, comprar etc… seamos honestos, vaya mierda de vacaciones. No me quejo, porque es cierto que en gran medida estoy con familia que nos tratan como reyes, pero mi educación y empatía no me permite estar rascándome la barriga mientras el resto están liados por mí. Así que…el resto os lo imagináis.
Esto me hace replantearme cómo van a ser las vacaciones de aquí en adelante. Porque esto ha de cambiar. A esto le uno mi necesidad (no es gusto es algo vital) por viajar, y la falta de ello en los últimos años, ya os podéis imaginar.
Y no voy a privar a mi hijo de su playa ni a la familia del niño de sus ojos…pero y mis vacaciones? Mi desconexión, mi recargar pilas y disfrute? No voy a seguir renunciando a ello en pos de otros.
Así que tengo el firme propósito de viajar , sola, acompañada, con hijo , con pareja, con ambos o sin ellos, me da igual. No mejor aún, lo quiero todo en sus múltiples facetas!.
En concreto quiero llevar a mi hijo de viaje, porque a sus nueve años, algo ha visto, pero creo que no lo suficiente. No creo que haya edades ideales para viajar, nunca es demasiado pronto, ni por supuesto tarde, pero miro las ventajas de hacerlo ahora

– Con 9 años, los viajes pueden ser mucho más culturales, mas inmersión en la zona, en la vida de allí o de acá, se puede ver-hablar-empapar de tantas cosas…
– La decisión puede ser consensuada y preparada en familia, no te “llevo de viaje”, sino que” nos vamos
– Los viajes largos no asustan tanto…no hay limite
– Disfrutas tanto de las fotos, de hacer, salir y ver…
– Y son tantas las cosas que pueden cambiar en tu mirada gracias a esos viajes…
Que no es un deseo, ni una necesidad mía, es una obligación moral.
Este año vamos a viajar TODOS ¡