UNA LECCION DE VIDA, UNA VIDA DE LECCION…

una leccion de vida

 

 

 

 

 

 

 

 

Hace unos dias, una maestra en este mundo de la sfera maternal, hablaba de cómo no iba a dejar que el destino decidiera por ella, ni quela venciera. Desde el primer momento estuve de acuerdo con ella…No creo en los castigos (ni divinos ni humanos), no creo en la mala suerte ni en las casualidades. Tengo mi propio credo y religión, en el que la vida te da oportunidades para aprender, y tú decides, si aprendes o repites curso.

Y si, si lo estas pensando te doy toda la razón, a veces las alecciones nos la enseñanza de forma muy dura. Pero eso también depende de los sordos que estemos. Si vemos, reconocemos y aprendemos a la primera, resulta tan fácil, que casi ni nos damos cuenta, la intensidad y dificultad sube en la medida que desoímos al maestro.

A mí estos días se me acumulan las lecciones. Y a veces son tan crueles que me dejan sin respiración. Pero hoy quiero, a modo de homenaje también, contaros una de ellas.

Hace unos días, mi abuela (no de la que hablo habitualmente, sino la otra), sufrió una grave enfermedad. Ha sido operada de urgencias, casi a vida o muerte, debido a su edad, sus múltiples patologías y la propia enfermedad. Y aunque uno asume que es ley de vida, la repentino  y próximo de ello, desestabiliza, más de lo que podemos pensar.

La observo, tranquila, durmiendo en su cama de hospital y recuerdo, mis imágenes del infancia, de esa mujer con la que hace apenas unos días creía que compartía poco más que el nombre (es por ella que me llamo Elena). Y pienso, pienso en su fortaleza y valentía, a sus 95 años, dando lecciones. Está claro que ella no está dispuesta a rendirse. No sabemos lo que su cuerpo aguantara, pero ella aun tiene ganas de vivir.

Miro a esa mujer, pequeña, sumisa, que siempre vi a la sombra del genio de su marido, de los deseos de sus hijos y nietos, y  ahora a la sombra de su edad y de sus limitaciones. Y pienso: cuantas batallas habrá guerreado en su vida? Cuantas victorias tiene que llevar guardadas en su corazón? Cuantas veces habrá reído, habar llorado, habrá tenido ganas de rendirse y aun así  se ha vuelto a levantar? Para mi es una gran incógnita. Sé que se ha desvivido por todos, y creo de ella traigo programada esa vocación de servicio. Sé que ha sido feliz viendo a sus nietos, a los cuatro. Sé que se muere de amor y risas con su bisnieto y ahijado…y sé que sigue queriendo hacerlo.

 

Y sigo observándola y sé que yo, en su situación, ya me habría rendido, así que me doy cuenta de lo mucho que tiene que enseñarme. Si ella aun tiene ganas de vivir, quien me da permiso a mí para abandonar?

Por delante incluso de mi amor de nieta, vaya mi  más sincero respeto  a ti como persona, como mujer, como madre, como abuela y como bisabuela. Ole tu!!

No dejéis nunca de aprender y sacar una lección de cada cosa que la vida os regale. Por muy dolorosa que parezca, es solo un maestro a vuestra disposición.