¡Feliz comienzo de cole!

se hacen mayoresHace unos días hablaba de lo duro que es dejar a un bebe en la guardería.  Para explicaros el porqué de ese sentimiento, tiré de la etología (nuestros instintos más animales ). Y aunque parte de ello sigue funcionando cuando van al cole, lo cierto es que ahí empiezan a entrar en juego otros matices que creo que es importante hablar de ellos. Por eso decidí dejarlo para otro post.

Creo que el colegio introduce una variable que es el de la socialización. Es decir, el cole ya es otra etapa. Ya dejan de ser bebes y pasan a ser infantes ( termino bastante en desuso ). Profesionalmente creo que demasiado tempranamente.  Sobre todo  porque no se tiene en cuenta ni la madurez personal ni la edad de esos niños ( que aun en estas etapas debería de contemplarse por meses y no por años, porque ni emocionalmente ni madurativamente son iguales un niño con tres años recién cumplidos o con dos años y 10 meses, con uno de 3 años y 9 meses). Y esto tiene más relevancia de la que le damos.

Como ya no son bebes, las exigencias aumentan. Nada tiene que ver el ritmo del colegio ( aunque sea infantil) con la guardería, y eso muchas veces supone un estrés y unas exigencias terribles para padres y niños. Supone entregarles ya al mundo cuasi adulto de horarios,  reglas, y exigencias, y a mí personalmente eso me supuso un golpe muy duro.  Por supuesto que es inevitable que aprendan a integrarse en el mundo que vivimos, pero la escolarización actual es tan castrante y temprana que para mí fue una concesión al sistema dolorosa. Por supuesto que luego le vi el lado positivo, y tuve la suerte de dar con una grandísima profesional, que supo ayudar a mi hijo a entrar sin lágrimas por ese “aro”. Pero el trago…

Pero incluso mas allá de reflexiones sociales, hay un dolor más profundo aun en nuestro corazón de madre que dice:  ya no es” mi bebe”, ahora pertenece al mundo y es una personita independiente. Muchas veces es el colegio el que pone de manifiesto esa punzadita que también es inevitable.  Esta ruptura, forma parte de un concepto que ya he hablado en el blog en más ocasiones, que es la confluencia.  La confluencia hace referencia a la unión y perdida de límites, en este caso, entre madre y bebe. Cuanto más pequeño es el bebe, mayor ha de ser la confluencia, pero poco a poco debemos de ir cortando esos hilos invisibles que nos unen a ellos de forma exclusiva. Son varias las etapas en las que esta vivencia se hace mas explicita, y este es uno de ellos. Cuanto más consciente seamos de ello, menos traumático será.

Me gustaría que hubiera un consejo mágico para no dolernos en estos casos, pero lo siento, si lo hay no lo conozco, pero , por lo menos en mi caso, el saberlo, ponerle nombre y darle su huequecito, me desahoga y hace que las cosas sean menos graves, porque eso sí, vale dolernos, pero tampoco hagamos un drama de esto y …! Feliz vuelta al cole!