¿PORQUE MENTIMOS LA GENTE?

pinochoMentiras pequeñas, grandes, piadosas. Verdades a medias, silencios evidentes, realidades maquilladas, olvidos estratégicos…. ¿Quién no ha mentido alguna vez? ¿A quién no le han mentido? No importa ser niño o adulto, todos lo hacemos por la misma razón: por miedo a las consecuencias.

Nuestros hijos nos mienten por miedo a nuestra reacción, a nuestros gritos o castigos, por no ver nuestra cara de decepción.Las parejas se mienten para que “no me monte una escena”, por “no escucharl@”, por miedo a que dejen de mirarnos de la misma manera
Nos engañamos a nosotros mismos, y repetimos las mentiras en voz alta, porque no hacerlo significaría que la “peor de nuestras pesadillas” se haría realidad. Mentimos a la gente, porque tal vez, si dejamos de ser “personaje” para ser nosotros mismos, nadie nos miraría.

AL final, todo se resume en lo mismo. Mentimos para que no dejen de querernos

Solo cuando nos sentimos amados incondicionalmente, allí donde nos sentimos seguros al cien por cien, podremos ser sinceros, podremos asumir la realidad, hacernos responsables de lo bueno y de lo malo, y así crecer para no repetir errores.

Si quieres que dejar de mentirte a ti mismo, quiérete, tal y como eres, con tus virtudes y tus defectos, sin peros, sin condiciones. Ningún castillo de arena ha resiste el paso del tiempo, y cuando el viento se lo lleva, nos sentimos más desolados, solos y desnudos que en ninguna otra situación. No importa quien esté a nuestro lado, si nos atenemos a nosotros mismos. No importa lo que opinen los demás, sino nosotros mismos sabemos quiénes somos en verdad.

Si quieres que los demás dejen de mentirte, acéptalos tal y como son, deja de regañarlos, de juzgarlos, deja de sentir que te decepcionan cada vez que no son como tú esperabas o querías. Deja de tener expectativas que tienen más que ver con tus fantasías y frustraciones, que con la realidad y con los demás. Ellos no están aquí para hacer realidad tus sueños, y tú no estás aquí para hacer realidad los suyos. Tienes derecho a elegir con quien quieres estar, pero no como deben ser los que están a tu lado.

Si quieres que tus hijos dejen de mentir, recuérdales todos los días que les quieres tal y como son, y pase lo que pase. Que nunca el miedo a lo que pueda ocurrir sea mayor que la necesidad de refugiarse en tus brazos. Que nunca se sientan peor por como tu reaccionaste que por lo que ocurrió. Si tú, que eres quien debe quererles incondicionalmente no eres capaz de demostrárselos, como podrán hacerlo ellos?

Dicen por ahí, que la verdad te hará libre. Y solo el amor, te hará sincero. Así pues, una vez más, en el amor esta la respuesta.