¿ PORQUE ” PSICOLOGIA PARA MAMAS ” ?

Después de estos meses dLogo-copiae parón obligatorio e involuntario, y el deseo anterior de virar el blog hacia derroteros donde me sienta mas cómoda y mas yo, creo que se hace necesario que este primer post hable del porque de que este blog se defina así: “Psicología para mamás”

Creo que lo de “Psicología” no necesita mucha explicación, yo soy lo que soy, y no quiero ni puedo renunciar a mi vocación, a lo que mejor se me da, y a mi forma de ayudar y de poner mi granito de arena (pequeño o grande) para mejorar este mundo.

Pero quiero ponerlo en mayúsculas, porque en esta nueva etapa que se inaugura, sea más PSICOLOGIA que nunca, abriendo el campo, mas allá (o mas acá) de la maternidad, con el deseo de ser útil a mucha más gente, y en muchos más aspectos. Es por ello, que en la nueva organización en el blog veis una pestaña que pone Psicología. Ahí encontrareis artículos y cuestiones de dicha disciplina, desde mi perspectiva personal y profesional. Espero sea de utilidad y habrá nuevos horizontes para el blog.

Pero nunca me desligaré del “para mamás” , y aquí quiero explayarme si me lo permitís.

Hay corrientes y compañeros que ponen su foco personal y profesional principalmente en los niños, sus necesidades, sus derechos , etc… y sin quitarles una coma ni un ápice de mi respeto y poniendo por delante la necesidad de que ello también concurra en estos lares, mi foco ira fundamentalmente hacia las madres: porque la mano que mece la cuna, es la mano que domina al mundo (y en un altísimo porcentaje esa mano es la de la madre), porque siempre he defendido que si una madre está formada, sostenida y equilibrada en toda la amplitud de estos términos, nadie mejor que ella para dar a sus hijos lo que necesitan, y por tanto , cuidando de las madres nos ocupamos de los hijos, y porque pertenezco a una de esas corrientes psicoterapéuticas, en las que , para bien o para mal, si , la madre es el culmen, el principio y fin de casi todo. Así pues, nunca dejare de ser   “…para mamás”

Brevemente os cuento una anécdota de hace unas semanas que me hizo reflexionar y reafirmarme en esta reflexión .

 

“Llevábamos un buen rato esperando un autobús interurbano, tanto fuera como sentados, varios usuarios y servidora. Directamente pegados a mí, una mujer y un niño, de unos 7-8 años. El niño lloraba, muy compungido. No tenía una rabieta, sino que era un llanto contenido, y con un sentimiento que se te partía el alma. A veces , bajito, decía “lo siento mami, de verdad no voy a volver a hacerlo”. La madre, con gesto muy contenido también miraba hacia otro lado. Era imposible no fijarte ni conmoverte por la escena. En ningún momento juzgue a la madre, porque pensé, que no sabía que había ocurrido, y también, lo confieso, porque yo puedo llegar a ser a veces excesivamente rígida y dura como madre, pero no podía menos que ver al chiquillo y sentirme súper removida.

Al final, y después de un buen rato, muy en contra de mi propia naturaleza muy poco interventora sino se me da pie, me agache adelante en mi asiento, y con la excusa de darle un pañuelo , suave y muy despacito, le dije al niño ” tranquilo, que mama te perdona y te quiere mucho, ya verás”. Automáticamente, esa madre se giro, me miro entre sorprendida y asustada e inmediatamente le dijo al niño, con tono aun brusco le dijo al niño mientras lo atraía hacia si “pues claro, como no, ya está. Claro que te quiero”. En un mismo tono y a modo conciliador, dije, “claro, todos necesitamos que nos lo digan de vez en cuando, como nosotras se lo pedimos a nuestras parejas y se hacen los reacios verdad” Y ella, con la voz quebrada me respondio..”el mío ya no me dice nada, nos abandono hace tres semanas” Y tras un a mirada tristísima , se giro hacia la ventanilla entre lo que yo interprete como avergonzada y con pocas ganas de seguir. Yo respete esas señalas y me retire con una sonrisa hacia el niño y no pude dejar de pensar todo el viaje: cómo va a contener esa madre a ese hijo en este momento? como no va a “abandonar” emocionalmente a su hijo estos días, en los que ella se siente abandonada, física y emocionalmente? No era el niño quien me necesitaba, sino su madre. Y si hubiera podido reconfortar a esa madre, ella ya se hubiera encargado de su hijo, mejor que nadie”.

¿Como sostener si yo vivo en el desequilibrio perpetuo? ¿Como dar si estoy vacía? ¿Como cubrir si estoy a la intemperie? En la medida de lo posible , daré apoyo, soporte, espacio a las madres…y ellas, que se ocupen de sus hijos.

 

Y con esto, espero vuestra compañía, vuestros comentarios, dudas, críticas constructivas etc…Nos vemos la semana que viene!

PD: Me adelanto, y advierto que, esto es “Psicología para mamás”, por respeto y coherencia, porque aunque desde lo profesional y desde mi vivencia puedo hablar del papel del padre , JAMAS cometeré la arrogancia de hablar de que es o como debe ser la paternidad , porque no soy padre, e igual que nadie que no sea madre puede entender la magnitud de lo que implica, yo jamás sentiré ni sabré , lo que es ser padre. Ojala algún compañero padre, quiera colaborar y yo encantada abriré un apartado “Psicología para papas”. Un abrazo muy cariñosos a todos los papas que me leen, que se que los hay.