MI HIJO ES MIO Y PUNTO!

mi hijo es mioYa he hablado en alguna ocasión de sobre las opiniones ajenas, e incluso de cómo sobrevivir a las críticas sobre nuestra maternidad, pero no puedo resistirme a contaros el último espécimen mejorado y evolucionado al respecto: aquel que trata a tus hijos como si fuera suyo

Me explico , por si tienes la suerte de no haberte cruzado nunca con alguien así, para que puedas reconocerlos rápidamente e huir como alma que lleva al diablo: son gente que amparada en la confianza ( suelen ser bastante cercanos a ti o a tu familia) y enarbolando la bandera del amor hacia tus hijos ( siempre rodeados de ese tufillo a “lo hago por tu bien” ) se permiten el lujo de decirle a tus hijos como deben de sentarse, o a qué hora y como tienen que hacer los deberes, o como debe hablarte, a regañarles bajo sus propios criterios ….es decir, se creen con el derecho y casi la obligación de educártelos!!!

Para más datos, además, suele coincidir que son gente, que o bien no tiene hijos, o su don con los niños son bastante escaso, así que se ve a la legua que no tienen ni idea de cómo hablar, tratar o conseguir cosas de los niños.

Y no, no te creas que hable de tus suegros o padres, que aunque tampoco estoy de acuerdo con ello, pero al fin y al cabo son sus abuelos…que va!! Hablo de esa pareja de amigos , o ese cuñado que viene solo muy de vez en cuando, o peor aún , ese amigo de tus padres (¡!!Que tú no eres su abuelo!!!!. Juro que ese día casi me da un parraque)

Son situaciones que personalmente vivo de forma muy violenta, porque en realidad no hablan contigo sino con el niñ@, y como adulta, yo si sabría qué contestar y cómo manejar la situación, pero lógicamente, un niño de siete años no. Además como explicaba antes , tampoco se trata de un vecino entrometido que rápidamente puedas cortar sin remordimientos , o una amiga a la que puedes explicar que está rebasando limites que te hacen sentir incomoda, sino gente que, incluso, tiene cierta condescendencia hacia ti y que el tipo de relación hace que sea difícil actuar como te gustaría.

Para más inri, en mi caso , mi hijo está aprendiendo a debatirse y manejar los límites entre el respeto hacia los mayores y su propio derecho a expresarse y “defenderse” de determinadas situaciones , y precisamente estos casos son los más complejos, porque por un lado entiendo perfectamente que él se sienta violentado porque alguien más bien desconocido le hable como si fuera su madre o su padre, pero él sabe también que por otro lado quiero que aprenda a respetar a sus mayores y más cuando estamos en “su terreno”. Así pues veo que a veces enfadado agacha la cabeza y opta por desaparecer, en otras se hace le sordo directamente obviando comentarios, y en otras contesta, no siempre de la forma más educada.

Personalmente siempre le dejo actuar primero, y en función de cómo evolucione la situación intervengo o no, a veces le rescato, llegando incluso a decirle que es a mí a quien debe escuchar y de quien debe preocuparse respecto a determinados asuntos, olvidándose de opiniones de otros ( aprovechando así a ver si se dan por aludidos los metomentodos), y en otras le dejo lidiar a él solo con ello. Y como no, también en alguna ocasión he tenido que llamarle la atención sobre determinados tonos o contestaciones (aunque en el fondo le entiendo, pero todos debemos aprender que las formas no deben perderse por mucha razón que llevemos ). En cualquier caso nunca olvido reabrir el debate cuando estamos a solas para darle mi enhorabuena si ha sabido lidiar con ello o para recomendarle nuevas estrategias para un futuro.

Porque he de reconocer que quisiera plantarme frente a ellos y decirles, que aunque les agradezco la intención, me parece una falta de respeto hacia mi hijo, el primero, y hacia mí misma, su forma de entrometerse en determinadas cosas que no son de su incumbencia, y que no quiero que sobrepasen determinados límites, aún no he encontrado la forma de hacerlo.

Y vosotros, ¿os habéis encontrado en situaciones similares? ¿Cómo habéis reaccionado? Y ¿vuestros hijos?