PARA TI QUE ESTAS POR NACER

jodorowskyHay un autor que seguro a muchos os suena Alejandro Jodorowsky. Confieso que he pasado por etapas de rechazo y otras de admiración por él, y hoy en día, he llegado a un punto en el que la balanza entre lo que me gusta y lo que me repele esta tan equilibrada que no se si le amo o lo odio; ). Pero hace años leí un libro autobiográfico suyo, que pertenece a esa parcela de lo que me encanta, “La Danza de la Realidad”, y en concreto hay unas páginas que siempre tengo señaladas, que hablan sobre la concepción y el nacimiento, sobre paternidad y derechos, que desde el primer día me emocionaron, y que releo muy  a menudo.

Quiero compartirlo con vosotros, sino entero (son más de tres páginas), si por lo menos aquellas partes  para mi más cargadas de sentido y mensaje, y aprovechar para  dedicárselas especialmente a todos los que se han apuntado al babyboom, y que en breve serán de nuevo o por primera vez papas, con todo mi cariño.

 

“Antes de nada, deberías tener el derecho a ser engendrado por un padre y una madre que se amen,  […]. Deberías tener el derecho a no ser un accidente ni una carga, sino un individuo esperado y deseado con toda la fuerza del amor,[…]. Deberías tener derecho a nacer con el sexo que la naturaleza te ha dado. Es un abuso decir: “Esperábamos un hombre y fuiste mujer”, o viceversa. Deberías tener derecho a ser tomado en cuenta desde el primer mes de tu gestación. En todo momento la embarazada debería aceptar que son dos  en vía de separación y no uno solo que se expande. […] Deberías tener derecho a una profunda colaboración: la madre debe  querer parir tanto como el niño o niña quieren nacer. El esfuerzo será mutuo y bien equilibrado. Desde el momento en que este universo te produce es tu derecho tener un padre protector que este, durante tu crecimiento, siempre presente. Así como a una planta sedienta se le da agua, cuando te intereses por alguna actividad tienes derecho a que te ofrezcan el mayor número de posibilidades para que en el sendero que elegiste te desarrolles. No has venido a realizar el plan personal de los adultos que te imponen metas que no son tuyas, la principal felicidad que te otorga la vida es permitirte llegar a ser tu mismo. Deberías tener derecho a poseer un espacio donde aislarte para construir tu mundo imaginario, a ver lo que quieras sin que tus ojos sean limitados por morales caducas, a  oír aquello que desees aunque sean ideas contrarias a las de tu familia. No has venido a realizar a nadie, sino a ti mismo, no has venido a ocupar el sitio de ningún muerto, mereces tener un nombre que no sea el de un familiar desaparecido antes de tu nacimiento: cuando llevas el nombre de un difunto es porque te han injertado un destino que no es el tuyo, usurpándote la esencia. Tienes pleno derecho a no ser comparado, ningún hermano o hermana, vale más o menos que tú, el amor existe cuando se reconoce la esencial diferencia. Deberías tener derecho a ser excluido de toda pelea entre tus familiares, a no ser tomado como testigo de discusiones, a no ser receptáculo de sus angustias económicas, a crecer en un ambiente de confianza y seguridad. Deberías tener derecho a ser educado por un padre y una madre que se rigen por ideas comunes, habiendo ellos en la intimidad aplanado sus contradicciones.  Si se divorcian, deberías tener derecho a que no te obliguen a ver a los hombres con  los ojos resentidos de una madre, ni a las mujeres con los ojos resentidos de un padre.  […] Deberías tener el derecho a no ser criticado si eliges un camino que no estaba en los planes de tus progenitores; a amar a quien desees sin necesidad  de aprobación; y cuando te sientas capaz, a abandonar el hogar, y partir a vivir tu vida, a sobrepasar a tus padres, ir más lejos que ellos, realizar lo que ellos no pudieron, vivir más que ellos. En fin, deberías tener el derecho a elegir el momento de tu muerte sin que nadie, en contra de tu voluntad, te mantenga con vida. “

 Releyéndolo una vez más, me quedo sin palabras. Espero que os guste tanto como a mí, y que os guie tanto como a mí me ilumina y me pone en mi sitio.