UNA MATERNIDAD MUY DIFERENTE

madrevintangeDebo confesar que a menudo me da la sensación de haber tenido mi a mi hijo hace mil años, de ser de esas madres que cuando hablan de cuando nació su hijo, añaden siempre la coletilla :”eran otros tiempos”. (Ojo mi hijo cumplirá nueve años este verano, así que, tampoco hace tanto tiempo de ello)

. Rápidamente me he puesto al día de muchas cosas que hasta que no entre en esta tribu 2.0 no había oído, y tal vez no porque no “existieran”, sino porque desde luego, lo que no eran es tan popular como en la actualidad. Ni tan siquiera este fenómeno bloguero y de la maternidad 2.0 existía, y con ello, mucha ausencia de fuentes de información.

Pero lo cierto es que yo nunca había oído hablar del….

….Colecho. Por lo menos como tal. Por supuesto que había bebes y culturas que dormían con sus padres, en la misma cama, pero desde luego, el termino no estaba a la orden del día, y mucho menos su defensa y propaganda de sus beneficios. Solo hay que darse cuenta de que aún son muchos dentro del mundo de la salud que lo desaconsejan…Hace 9 años eso era cosa de hippies y de los “gitanos” que dormían todos en la misma cama (perdonad la expresión, pero fue así como una enfermera a mí me pregunto si nosotros “éramos como los….”. Ser vegetariano y no introducir el sólido hasta los 6 meses también lo incluían en el mismo grupo así que…)

Del BWL ni ningún otro método especifico de alimentación del bebe. Lo que sí que sabia y tenía claro era que mi hijo iba a tener lactancia materna en exclusiva hasta por lo menos los 6 meses, y que la introducción del resto de alimentos no se iba a justar al “protocolo” de los pediatras. Nuestra forma , de hecho, fue y sigue siendo objeto de discrepancia y de discusiones con otros “colegas” médicos (aunque cada vez más, los estudios apoyan algo que muchos ya sabemos desde hace mucho tiempo).

…jamás pensé ni me plantee que la LM pudiera fracasar, que hubiera técnicas correctas e incorrectas de agarre, succión etc…Simplemente puse a mi hijo al pecho y él hizo el resto. Tuve una lactancia de 1 año sin una grieta, ni un dolor, ni un mal día. No sabía de crisis de crecimiento, no sabía de reacciones adversas, ni tan siquiera me plantee que las cosas no fueran así. Con esto no quiero decir que no sea un alivio y privilegio todo lo que hoy se sabe , que dan respuesta y solución a muchas mujeres, pero no puedo evitar pensar que a veces, tanto “saber” nos hace anticipar y temer tantas cosas, que puede no ser de tanta ayuda. Cuando no sabes que las cosas pueden salir mal, cuando ni tan siquiera te lo planteas, tienes muchas menos probabilidades de que efectivamente fallen, pero las profecías autocumplidas son de lo más común ….

…de doulas, de círculos de mujeres ni de tribu. Pero aun sin saber de su existencia ni de su importancia, tuve la inmensa suerte de contar con un grupo de apoyo, mi grupo de formación en Gestalt, que aunque en un 90 % no eran padres, fueron  el mejor de los acompañamientos y un regalo de los dioses para mi hijo y para mí.

de Carlos González, ni de Estivill ni de ningún otro gurú. Ni de crianza con apego o sin ello.Tal vez era yo (bueno no, seguro) la que vivía en un mundo ajeno a todo esto. Primeriza yo, primerizo todo mi entorno, no tuve libros de “cómo conseguir que tu bebe..” ni “todo lo que debes saber de tu embarazo” etc…Ya en mi trabajo final de formación, con casi dos años mi hijo, pude bucear en una maternidad diferente y conocí a Guttman, de la que apenas encontré un libro. De ahí a todo lo que hay ahora (que hasta revista de crianza con apego) parece que han pasado siglos.Y por supuesto no es que no hubiera gente que no criáramos a nuestros hijos desde el respeto y el acompañamiento, tal vez lo que no teníamos era un nombre y una etiqueta, y tampoco un respaldo bibliográfico y con apellidos.

..Del porteo ergonómico, bandoleras etc…Yo vi en los escaparas las mochilas , más ortopédicas que ergonómicas, probé un día una prestada y fue tal el dolor de espalda que dije: “una y no más como Santo Tomas”.

En fin, que sí, que a veces creo que soy una madre muy vintage, de otro siglo, que me perdí muchas cosas que si hoy tuviera un bebe tal vez probaría , pero que , muchas veces también pienso que tuve la inmensa fortuna de sentirme muy libre de hacer lo que quería y me salía del mismísimo…instinto!! Y eso no tiene precio!