HERMANOS…¿QUE NOS APORTAN?

hermanosLa verdad es que esta convocatoria de #hayvidadespuesdelos6 ha sido de la más compleja para mí, ya que carezco de datos y vivencias personales de la maternidad múltiple (solo tengo un hijo) y por tanto también, de motivación para indagar al respecto aun desde lo profesional, así que reconozco que no sabía muy bien por donde enfocarlo.Pero por supuetso, me puse manos a la obra

Sé que las peleas, celos, rivalidad entre hermanos etc… son las grandes preocupaciones de los padres y parece que inevitables, pero lo cierto que es no me apetecía centrarlo en aspectos tan negativos. Así que, pensando decidí basarlo en lo positivo, en que aporta la desarrollo del niño tener hermanos, cual es el papel que jugamos como tales.

Por supuesto vaya por delante que hay multitud de estudios que demuestran que no hay diferencias significativas ni intelectuales ni emocionales entre niños con hermanos o hijos únicos. Estos últimos no son más egoístas, ni mimados ni tímidos ni ninguna de esas “leyendas urbanas” con las que nos amenazan a los padres de hijos únicos. Supongo que debido a que el ser humano es el animal más adaptativo y flexible de la naturaleza, y hemos aprendido rápidamente a buscar en otros aquello que los hermanos ofrecen.

Así pues, vamos a ver, desde el punto de vista psicológico, que función cumplen los hermanos:

– En términos generales, los hermanos son nuestro campo de entrenamiento en todo. No son adultos, tampoco iguales a nosotros (ya sean más pequeños, mayores, de diferente sexo..) serán pues nuestros conejillos de indias y el mejor entrenamiento social para desarrollar diferentes estrategias

– Son un apoyo emocional a menudo más accesible que los adultos. Con los hermanos se habla y se comparten cosas con mayor facilidad que con los padres, profesores etc…A veces serán fuente única y otras veces de ahí se subirá a “instancias mayores”, pero casi siempre son un paso previo

– Marcan nuestras relaciones sociales futuras . Tanto la relación con los padres, como con los hermanos, son consideradas como las relaciones primarias y por tanto fundamentales en las relaciones secundarias que son el resto que iremos estableciendo a lo largo de nuestra vida.

– El establecimiento de roles, y por tanto el aprender a manejarnos con ellos (tanto el aceptarlos como el luchar por derribarlos etc…) es mayor ante la presencia de hermanos. Lo mismo ocurre con el modelaje. Los hermanos casi inevitablemente se convierten en modelos unos de otros ( no necesariamente es la dirección del mayor hacia los pequeños, el modelaje viene más bien marcado por los roles, y se puede ver como en ocasiones son los pequeños los que familiar o socialmente son puestos como ejemplo o modelo a seguir por los mayores)

– Son catalizadores de muchas emociones, como antenas receptoras, por cercanía y proximidad fisica y emocional, asi pues, en ellos se vuelcan el cariño, el deseo de protección, admiración, envidia, celos etc…

– La relación fraternal se basa en el compartir historias tan similares y comunes que nadie como ellos pueden entender determinadas situaciones, pero a su vez nos muestran también mejor que nadie, que “la realidad no existe” puesto que nunca se vive la situación de igual manera uno que otros (por muy difícil que nos resulte de creer)

Lo que es incuestionable es que tener hermanos es todo un reto de la vida, que nos obliga a aprender si o si convivencia y manejo de muchas situaciones, pero como he comentado a principio, está ampliamente demostrado, que de carecer de hermanos, las relaciones con los padres, otros familiares y niños del entorno social, acaban sirviéndonos igualmente para dichas funciones.

¿Cómo lo veis vosotros? ¿Creéis que si hay diferencias entre los hijos únicos y aquellos que se crían con hermanos? y las desventajas de tener hermanos ¿cuáles pensáis que son?

Hay vida después de los seis años” es una iniciativa en la que queremos implicar al mayor número posible de blogs con el fin de hacer más visibles los problemas y situaciones que viven las familias con niños que han dejado ya atrás la primera infancia. Hijos en edad escolar, preadolescentes, adolescentes… todos tienen cabida aquí. Si estás interesado en aportar tus experiencias sobre el tema propuesto, no tienes más que publicar bajo el hashtag #hayvidadespuesdelos6 el tercer lunes de cada mes