COMO SOBREVIVIR EN UN MUNDO DE EXHIBICIONISTAS, o como sobrellevar las opiniones ajenas

como sobrevivirEl otro día no pude menos que desahogarme un poco , y dar mi opinión sobre las opiniones ajenas…que esto suena  poco coherente, ya lo sé, pero en realidad, lo que señalaba, es la necesidad que mucha gente tiene de darnos su parecer a cerca de cómo criar a nuestros hijos…y no sigo que me caliento de nuevo.

Esta vez, y también  a modo de consejo (que si me estáis leyendo es porque de alguna manera no os importa que os los de) y por petición popular , mis trucos para sobrevivir en un mundo de exhibicionistas:

 

–          Lo primero, sentido del humor, ahí deje la frase de mi abuela, que para mí no tiene precio ( jajaja pasión de nieta, y si no sabes de que hablo, corre al post anterior ). Es decir, réstale importancia, no puedes ir como San Jorge, librando batallas todo el día, porque además de ser agotador, puedes acabar también como Don Quijote, enganchado a un molino de viento..

–          Si tu opción es más o menos polémica o importante, infórmate bien, reflexiónala y ten claro cuáles son los motivos que te llevan a ella. No decidas porque  es lo que todo el mundo recomienda, porque si no tienes argumentos de peso, serás como una hoja en otoño, y los vientos te llevaran a cualquier lado, minando tu propia confianza y seguridad en tu maternidad

–          Ojo!, no te niegues a ti misma el derecho a cambiar de opción. Puede que antes de tener a tus hijos , tuvieras muy claro determinadas cosas, que mas no son como lo soñabas.  Nunca olvides quelas teorías son eso, papel, pero la realidad es individual y exclusiva y ahí  entran muchas cosas en juego. Yo siempre defenderé una madre mas menos equilibrada  emocionalmente, aunque eso suponga renunciar a determinadas cosas que el “manual” dice que hay que hacer.

–          Aparta definitivamente la culpabilidad: ni hay padres perfectos (por mucho que lo puedan parecer en el parque), ni tú tampoco eres un desastre total. Cuanto menos te critiques a ti misma, menos daño te harán los “consejos” ajenos. 

–          No saltes como una gata! Deja a la gente que hable. Si queremos respeto, debemos de respetar su opinión también. Limítate a contestar ( aunque sé que no siempre es fácil)  : “ esa es tu opinión y yo la respeto, pero no la comparto”. A veces ni eso.   Personalmente creo que hay que saber distinguir cuando merece la pena entablar un dialogo (incluso una sana discusión, que no pelea) y cuando realmente no merece la pena. Te ahorra mucho tiempo, disgustos y saliva.

–          Y no puedo menos que hacer una reflexión para quien pueda ayudar: casi siempre , un exceso de justificaciones en realidad a quien  buscan convencer es a un mismo, y no al de enfrente. Si te ves que siempre buscas dar explicaciones de todo lo que haces, revisa tus propias decisiones y convicciones, y como decía anteriormente prueba otras opciones si descubres que realmente no estas cómoda donde te has posicionado.

En fin, que el derecho a la réplica es un derecho fundamental, pero también os digo, que cuando uno aprende a que le resbalen muchas cosas, tu estomago lo agradece….