¿ Quien quiere un artista en casa ?

Hace unos días, durante el campamento artístico en el que participé en Musicart Pozuelo , preguntaba a los niños cual era la diferencia entre un pintor y un artista, o un pianista y un artista… las respuestas fueron variadas, pero ninguno se acercó ni por asomo a lo que yo buscaba. Vosotros lo habéis pensado alguna vez? Puede que los ortodoxos dan  otra respuesta, pero mi intención era la de ” empujar” a esos chavales que llevaban dos semanas aprendiendo técnicas de pintura y dibujo, a dar un paso más allá, a dejar de representar, para pasar a expresar.

De hecho esa era la respuesta que espero no olviden, que un artista es aquel que sabe expresar a través de su arte ( sea de la disciplina  que sea) , frente al que sólo ejecuta o representa algo ajeno. Es este paso el más difícil de entender, pero a la vez el más educativo: os imagináis un niño capaz de conectar con su mundo emocional y expresarlo, un adolescente que tenga una vía de escape en el arte para esas emociones encontradas y viscerales  sienten? Como sería un adulto que ha aprendido a bucear en su interior, a procesarlo y a canalizarlo a través de una actividad positiva? Creéis que alguien así puede ser violento, machista, intransigente, mal educado o mediocre? Yo no.

De ahí la importancia de dar espacio a las emociones y no sólo a datos, a formulas o idiomas, en la educación de nuestros hijos. Y que mejor manera que a través del arte.

Con estos chicos me permití hacer una dinámica compleja, pero que yo sabía saldría bien: propuse pintar una emoción, pero sin dibujar gestos ( pues es el recurso obvio y fácil a priori). Primera respuesta: no se, esto es muy difícil….Pero siempre hay alguien mucho más decidido que abre puertas…segunda respuesta típica: copiar. Pero hay algo mágico en  las emociones y el arte, y es como las primeras se cuelan entre las rendijas del inconsciente sin ser vistas y a poco que nos dejamos llevar se plasma en el papel , luego sólo hay que saber y querer mirar.

Con el permiso de las artistas, aquí os dejó dos obras, de dos excelentes alumnas , con colores muy similares, partiendo de ideas muy cercanas, pero con resultados, muy distintos . sino juzgad vosotros mismos.

adriana

 

 

A . P  9 años de edad

 

 

 

 

 

 

ether

E A  11 años

 

 

 

 

 

 

 

¿Quien se atreve a compartir que emociones  les trasmiten? Advierto algo, en todo aquello que miramos hay algo del otro y un mucho de nosotros.