ENSEÑANDO VALORES: ¿DE VERDAD SIRVE SOLO CON EL EJEMPLO?

Hace unos días, el Brithis Council School presentaba las II Jornadas para el Bienestar en la Infancia , con dos colegas y temas muy interesantes en la mesa, Alejandra Vallejo Nájera, y Silvia Álava. La verdad es que agradezco mucho la invitación, no solo por los temas tratados, y por la ocasión de conocer a muchas compañeras blogueras, sino, y sobre todo, por las muchas reflexiones a las que me llevaron sendas charlas. Una de ellas, en concreto en la que se centró Silvia Álava, es la que aquí traigo: como enseñar valores a nuestros hijos

La primera, y casi única respuesta que todos tenemos es predicando con el ejemplo. Y no vengo yo a ponerlo en duda, ni mucho menos, pero, me pregunto desde ese día..¿De verdad con eso basta? Por supuesto, que en esto, y me atrevería a decir en toda enseñanza, el ejemplo es un pilar imprescindible. De nada sirve predicar, si luego no ejercemos como tal. Pero en esta ocasión, a mí, me sabe a poco.

Enseñar valores no es lo mismo que enseñar hábitos de salud, por ejemplo. De poco serviría que insistiéramos en que coman de todo cuando ven que nosotros hacemos lo opuesto, ¡! o sí!! porque a veces esos hábitos se adquieren por insistencia y repetición, pero desde luego no enseñaríamos un valor fundamental, la coherencia. Pero así, sin más, nuestros hijos tienen que derivar que de pedirles que se laven los dientes y hacerlos a su lado , les estaños enseñando coherencia?
Si así es, podrías decirme cuales son los valores, por ejemplo de vuestro compañer@ de trabajo ( ejemplo de persona cercana a la que vemos durante muchas horas al día y que por tanto deberíamos conocer bien) . No te habias parado a pensar en ello, choca verdad? Y es que a mi parecer, solo con mirar, no va a ser suficiente.

Y es que hablamos de valores, ética o moral, sin pararnos a pensar realmente en ello, en su verdadera dimensión, personal y social, y creo que es una de las cosas que han provocado esta famosa “crisis de valores” que hoy en día vivimos. ¿Cuándo fue la última vez que te paraste a pensar sobre tu propia escala de valores? ¿Realmente podrías decir y explicar cuál es tu ética personal? No es fácil. Y eso que ni tan siquiera tenemos nosotros claro, pretendemos que nuestros hijos lo aprendan observándonos…bufff mucho pedir no?

Así pues, hago mi propia propuesta para ir más allá en la enseñanza de valores :

1.- Autorreflexión: Primero de todo, tener claro cual es nuestra escala de valores ( lo que llamaríamos ética ), con su orden de prioridades. Pero no vale con lo fácil, no, piénsalo bien, cual es el valor principal, aquel por el que matarías. ¿O no hay ningún valor por el que matarías porque tu principal valor es el respeto por la vida? Y por qué vida, la humana o la de cualquier ser vivo? Y eso es coherente con tu estilo de vida (alimentación, vestimenta, etc.)? Tenemos un discurso muy aprendido al respecto, y bastante vacío, y así va a ser difícil seguir adelante con mi propuesta

.etica personal

2.- Reflexión sobre la moral que me rodea: Porque puede que yo tenga determinados valores prioritarios, que no coincidan con los de mi pareja, o que no coincidan con los de la sociedad en la que vivimos, o incluso el colegio donde estudian…¿qué vas a responder cuando ellos te pregunten porque van a un colegio religioso pero luego nunca vais a misa los domingos? (por ejemplo) Esto debería ser un debate familiar, de pareja, en la que igual que reflexionamos sobre que colegios queremos llevarles, etc…también deberíamos hablar sobre qué valores queremos inculcarles,es más, debería ser lo prioritario!!

moral familiar

3.- Ejemplo: Creo que después de estas reflexiones estamos realmente preparados para dar ejemplo consciente y coherente sobre aquello que queremos que nuestros hijos incorporen a su escala de valores. Solo desde ahi seremos un buen y verdadero ejemplo

ejemplo de valores
4.- Reflexión con ellos: Los valores no son algo fácil de observar, porque son un constructo, algo intangible, y por tanto es imprescindible que lo hagamos “real”, con la palabra, la reflexión, el dialogo. Si lo dejamos a la simple deducción, se perderán muchas cosas por el camino, y la principal , la capacidad y gusto por la reflexión. Aprovechemos pues cualquier situación para hablar de que valor hay tras determinadas decisiones, actitudes, o hechos, sobre todo aquellos que les producen curiosidad : “¿Por qué ya nunca quedamos con tu amiga “fulanita”? Porque ya no coincidimos nunca”
…o podemos ser sinceros y decir, “Porque he visto determinadas cosas suyas que no me gustan como por ejemplo X e Y ese tipo de personas no me aportan nada positivo a mi vida, y he decidido no quedar más con ella, porque me gusta rodearme de gente que sea…”

mafalda y amistad

5.- Selección de recursos externos: Detrás de toda actitud y decisión, hay un valor, una ética y una moral si sabemos localizarla. Películas, libros, dibujos animados, todos tienen un mensaje. Miremos a nuestro alrededor para ver que están viendo, oyendo y leyendo nuestros hijos, porque igual que nosotros somos su ejemplo, sus dibujos favoritos también lo son. Podemos escoger recursos especificos que favorecen el dialogo y aprendizaje, pero tal vez no podamos evitar  que vean determinadas cosas, pero si podemos reflexionar con ellos, porqué no nos gustan, que actitudes no nos convencen y se están enseñando ahí.

los valores en los recursos externos

En fin, con todo esto, y resumiendo, creo que lo que hay que hacer es hablar sobre ellos, normalizarlos, que sean algo tangible en nuestra vida, algo “real”, y así, su enseñanza y su aprendizaje resulta mucho más directo y fácil, que si siguen siendo una entelequia .

¿Qué opinas al respecto? ¿Cuáles son tus respuestas a algunas o todas las preguntas que he planteado algo largo del post? Me interesa mucho saber tu opinión…cuéntame!