¿Cómo afrontar una Depresión Postparto?

la_depresion_1Todas hemos oído durante nuestro embarazo el término depresión postparto, casi seguro que en más de una ocasión, de forma despectiva o poco comprensiva. Incluso aquellas de nosotras que hemos pasado por esa vivencia nos hacemos la pregunta: “Si tengo a mi bebe aquí, sano y feliz. Si todo ha salido bien ¿porque me siento tan triste?”.

Para entender correctamente todo lo que conlleva una depresión postparto, es importante conocer el término conocido como “Baby Blues”. Éste término es una melancolía o tristeza que se produce tras el parto y que dura entre uno y cuatro días. Esta vivencia está muy relacionada con temas hormonales y de cansancio propios del parto, siendo similar a un síndrome premenstrual pero más agudizado.

La depresión postparto, (aunque cabe la posibilidad de encadenar uno con otro) técnicamente se puede presentar dentro de las 12 primeras semanas tras el parto. Mi experiencia profesional me confirma que, efectivamente, este tipo de depresión se suele presentar durante la segunda quincena de vida de nuestro hijo y el primer mes. Es decir, cuando las cosas empiezan a calmarse y se supone que nuestra vida debería volver a una rutina más o menos normal, y el momento en donde deberíamos comenzar a disfrutar plenamente de nuestra experiencia como madres.

Durante los primeros días es muy normal que todo sean mimos y cuidados, y más si el parto tuvo alguna complicación y estamos convalecientes. Puede que tengamos ayuda externa ( que nuestra madre o algún otro familiar este siempre dispuesto a echarnos una mano ), nuestra pareja tenga unos días de baja o de vacaciones y todo parezca más fácil. Pero pasados diez, quince  o veinte días, todas estas “ayudas” se retiran ,  y nos encontremos  a solas con nuestro bebe, sin saber muy bien qué hacer ni si seremos capaces o no, ya no de cambiarle los pañales y darle de comer, sino de criarle, de educarle, de darle unos valores,  de llevarle a un buen colegio, de consolarle cuando le duela el corazón,… En definitiva , ¿seremos capaces de ser buenas madres?

Si ante estas preguntas la única respuesta que vemos es que no somos capaces ni de gobernar el barco de nuestra vida, de nuestro trabajo, de nuestra  casa, ¿cómo vamos a poder llevar a buen puerto a esa criatura?

No creo que haya una sola madre que no haya vivido, cada una con sus particularidades, una situación parecida a esta. Tranquilas, para las que ahora mismo estéis en ella, ¡se sobrevive!

Cuando  estos pensamientos se instalan y perpetuán en nosotras estamos ante una depresión Post- parto, que se manifiesta con angustia, ansiedad, melancolía, falta de apetito, insomnio, desvalorización,… Si estos síntomas se alargan más de tres semanas no dudes en consultar con un profesional que pueda ayudarte a salir de ahí, antes de que se perpetúe. Son muchas las mujeres que tardan años en recurrir a un terapeuta para solucionar una depresión post-parto y esto agrava la recuperación muchísimo .

Para evitar que la situación se complique y derive en algo más grave, podemos hacer algunas acciones básicas que nos ayuden a mejorar nuestro bienestar. Algunos consejos que suelo ofrecer son:

  • Descansa. Repito. Descansa. Si las noches las pasas entre pañales, lactancia y llantos, procura dormir por el día siestas de 1 hora , o  acuéstate temprano  mientras  tu pareja pueda ocuparse del bebe. No importa como. Busca la manera  de descansar, porque es directamente proporcional el cansancio con la depresión. Descansar abarca mucho más que dormir. Acabas de dar a luz y tienes un bebe. No pretendas ser la misma de antes: ocuparte de tu trabajo (si es que no puedes cogerte una baja maternal ), de las visitas o de tu casa como lo hacías antes. Asume  tu nueva vida y  las limitaciones  que ella te impone frente a lo que era hace unas semanas…Tu principal ocupación eres tu bebe y tu. ¡Lo demás es secundario!
  • Cuídate y déjate cuidar. No rechaces ninguna mano amiga  dispuesta  a quedarse con tu bebe un rato mientras tu descansas, te dedicas un tiempo para ti o simplemente te das un baño relajante. Por supuesto tu pareja será quien más se implique en esta tarea, pero siempre hay gente a la que recurrir (familia, amigos, …
  • Haz ejercicio en la medida de tus posibilidades. Un paseo a la luz del sol es la mejor terapia que puedes hacer, por mucho que a priori no te apetezca o sea el mes de Enero. El ejercicio produce serotonina y el sol ayuda a procesarla, el aire libre os hará mucho bien a los dos.
  • Come de forma saludable y ordenada. Hay alimentos especialmente recomendados. En EEUU surgió hace unos años una corriente llamada Mood Food, alimentos felices. Son alimentos que combinan el triptófano (aminoácido a partir del cual se forma serotonina) y la vitamina B6 ( necesaria para sintetizar el triptófano en NAD). Los frutos secos ( en especial las nueces ), platanos, huevos,  las verduras verdes, legumbres, pescado azul  y lácteos  son especialmente ricos en estos componentes. Pequeños “placeres” como el chocolate de vez en cuando pueden ayudar, aunque hay que huir de los azucares y harinas refinadas que producen una satisfacción inmediata pero  hipoglucemias rápidas.
  • Piensa en el aquí y ahora. No anticipes los problemas de mañana. No hay ninguna madre perfecta. ¡Te lo aseguro! Solo madres que queremos a nuestros hijos más que a nada en este mundo y eso ya nos convierte en las mejores madres del mundo.
  • Por encima de todo, lo que verdaderamente te convertirá en la madre que necesita tu hijo será ser una madre feliz. Por ello, no dejes de hacer aquello que te hacía y todavía te hace feliz ( hobbies, profesión, amistades , etc.…) aunque eso suponga separarte de tu hijo por un rato  o ir en contra de ideales que te habías propuesto cumplir antes de encontrarte en esta nueva realidad. Ninguna claudicación será determinante, pero el ser criado por una mujer deprimida y triste sí.

Piensa que el ejemplo es el mejor aprendizaje  y si a día de hoy te pregunto cómo te gustaría que sea tu hijo en un futuro seguro que me contestas que feliz, muy feliz. Así pues, cuida de tu felicidad de una manera muy especial, pues será la mejor enseñanza para tu bebé.