DIME CON QUIEN ANDAS Y TE DIRE …

Hay  muchas cosas que se complican en la crianza según los bebes crecen, esa es una de las verdades que yo no creí y que ahora tengo que asumir.  Una compañera bloguera y de fatigas maternales tuvo la gran idea de promover post  que se enfocaran en “la vida después de los 6” y estos importantes cambios.  Y este mes nos lanzó el reto de hablar sobre  las relaciones sociales y la amistad.

Mientras son bebes, las interacciones con otros congéneres son bastante limitadas, un bebe, no tiene “amiguitos” aunque nos empeñemos las mamas en el parque. Es más, lo que tienen es otro de su edad que trae juguetes por los que pelear…A medida que crecen, los amigos solemos imponérselos sin darnos cuenta: se juntan con los hijos de aquellas personas con las que nosotros somos más afines o directamente amigos. Y no suele haber mayores problemas, porque siguen dentro de su autosuficiencia y juegan más tiempo solos que acompañados por otros niños.

Pero a partir de los 6 años, y los cambios cognitivos y emocionales que en el niño se producen, las cosas cambian. Ellos empiezan a tener un concepto de la amistad mucho más claro. Ellos eligen, y además, fuera de nuestro circulo, apoyado por la escolarización e independencia de nosotros (actividades extraescolares, vacaciones con los abuelos , campamentos,etc…).

Y todo ello introduce variables que complican y mucho las cosas. Porque uno pensara, hombre, son niños, tienes 7 años, que problemas puede  haber? Pues sí, los hay y muchos…Porque en realidad, en pequeña escala, pero ya a los 6-7-8  años nos podemos encontrar con los mismo riesgos que a los 15.

Así pues, te diré que:

–          A esa edad, las amistades pueden influenciar en el comportamiento de tu hijo en casa, en sus gustos, su vocabulario, sus notas etc…

–          A esa edad, las amistades pueden marcar para bien o para mal, el camino social que el niño  va a tomar: se comportara de forma más retraída, buscara ser el líder del grupo, etc… Y que será para él “la  amistad”

–          A esa edad, las amistades comienzan a tener  un peso muy grande en el autoconcepto de tu hijo y su autoestima: lo que opinen mis amigos importa y mucho

–          A esa edad, las amistades  te darán mucha información sobre los puntos débiles y las fortalezas emocionales y sociales de tu hijo

Así pues, no se trata de que nos obsesionemos pero sí que le demos la relevancia que tal vez hasta entonces no le habíamos dado:

Mis consejos:

–          Introduce de forma cotidiana el hablar de sus amigos, de quienes son, de que hacen, como se comportan. Es probablemente de las cosas que a ellos más les gusta hacer, y si esto se convierte en un habito, se mantendrá con mayor facilidad durante la adolescencia

–          Dale la oportunidad de ampliar su ambiente social y de conocer cuanta más gente y más variada mejor.  Ellos van a buscar siempre estar con su “mejor  amig” y nosotras sin darnos cuenta, nos movemos siempre en los mismos círculos, esto puede llevar a una “endogamia social” poco recomendable

–          Háblale tú también sobre tus amigos, sobre lo que te gusta y no, sobre lo que tu consideras que debe ser una amistad, marcando con el ejemplo el camino que a ti te gustaría siguieran

–          Respeta sus elecciones aunque creas que no son la mejor opción. A todos nos encantaría que fueran amigos de fulanita o menganito, pero si no cuaja no cuaja. De igual manera, no funcionara si intentamos alejarles  por la fuerza de aquellos que consideramos poco recomendables

–          Observa y analiza, ya no a sus amigos, sino a tu hijo. Porque a lo largo de la vida se encontrara con gente de todo tipo, y lo que debemos, no es protegerle o apartarle del peligro, sino observar cómo se defiende y darle aquellas herramientas que necesite para afrontarlo.

A mí , personal y profesionalmente me parece un tema apasionante, así que prometo seguir escribiendo sobre ello..¿A ti también te lo parece?