Y HOY ¿QUE ME PONGO? Lo que hay detrás de la moda.

Tercer lunes de mes, y una vez más vuelve la convocatoria de Hay vida después de los seis, y quien tenga hijos de esta edad o más, sabe que la ropa, la moda, él se lleva ,los pendientes piercing, etc….son algo fundamental  de aquí en adelante. Hasta el niño más zarrapastroso, sea un adolescente preocupado por el que ponerse o el que no ponerse jamás.

ropaPartamos de una reflexión, que no por mil veces repetida, creo llegamos a entender realmente: la ropa, la imagen en general, es una forma de expresión. Es así. Queremos construir un mundo en donde la belleza y  lo importante este en el interior. Pero ahí dentro, nadie lo va a ver, y más , así ,de sopetón, según te conozcan.

Tendremos pues que mostrarlo. Enseñarlo. Manifestarlo. Sacarlo…Con palabras, con actos, con gestos, con nuestra imagen también.

Si la ropa es una forma de expresión, cualquier forma de tal es respetable. Ahora bien, el otro día leía algo, que me hizo reflexionar: “cualquier idea no es respetable, lo que es respetable es el derecho a expresarla. “ ( Se la achacaban a A. Pérez Reverte, pero me fio muy poco de los memes de FB) . No sé si estoy totalmente de acuerdo con ello pero , si es cierto, que creo que mi hijo tiene derecho a expresarse, pero si no estoy de acuerdo con ello, creo que tengo cierto veto en determinadas actividades y conductas, y porque no también en imagen. Pongamos un ejemplo un poco extremo para explicarme: respeto que mi hijo quiera ser nudista, viva como nudista y tenga su pareja nudista también…pero de ahí a que se presente un domingo a comer de esa guisa paella con ella/el del brazo como su madres les trajo al mundo, y se sienten en mi sofá así, sin más, con el vermut en la mano y la cosa colgando…..como que no!!!!!

Siendo menos radical o algo más habitual: mi hijo tiene derecho a fumar si así lo decide el día de mañana, yo no fumo. En mi casa no fuma nadie. El, en mi casa, tampoco.

Es decir, todo derecho tiene un límite, toda libertad termina donde empieza la mía. Así pues, respeto lo que mi hijo quiera expresar  con su vestimenta, y dentro de una lógica, me guste más o me guste menos permitiré que mi hijo vista como quiera. Pero creo que también hay límites, que ya veré llegado el caso.

Más allá de esta reflexión un tanto personal, si quiero aportar algo que yo aprendí siendo muy jovencita y gracias al mundo laboral: la ropa, nuestra imagen mejor dicho, es una herramienta, y como tal debemos conocerla y usarla a nuestro antojo.

Nuestra imagen dice mucho de nosotros, y puede ser un puente de plata o un obstáculo muy grande para nuestros propósitos, porque obviarlo y renunciar a ello?.

De igual manera que un martillo es una herramienta muy útil para clavar clavos, creo que es de muy poco inteligentes, llevar un martillo a una entrevista de trabajo para ser dependienta del zara, por ejemplo. Incluso puede resultar una idea nefasta llevarte un martillo a un partido de futbol, aunque no seas capaz de hacer nada con él. De igual manera que me parece de bobos usar el plato de la vajilla de la tatarabuela para poner un cuadro en la pared.

Pues exactamente ocurre lo mismo con nuestra imagen personal, que podemos, y debemos si somos avispados, usarla a nuestro antojo y para nuestros fines, sabiendo cómo , cuándo y para qué.

Espero ser capaz de enseñar esto a mi hijo, para que tenga, en este mundo social, una carta más bajo la manga ; )