SEDA: Cuando algo no puede ser nombrado, tiene que ser contado

Ayer fue el día del libro, y yo soy mucho de celebrar, de hacer de cualquier día uno especial, y si hay un buen motivo con más razón. Así que lo celebramos como es debido, con juegos en la biblioteca y un regalo de un libro (de Dinosaurios que es la temática preferida en este momento). Pero no vengo a hablaros de ese libro, ni de ningún otro de los de mi hijo. Retomo aquella idea de ir hablando de mis libros favoritos, de aquellas lecturas para adultos  ( que no solo de lecturas sobre infantes vive un padre/madre!) que a mí me enseñan, me parecen imprescindibles, me entretienen o simplemente me emocionan. (Por supuesto siempre desde el punto de vista de una lectora más, sin pretensiones de ningún tipo, que no soy crítica literaria ni mucho menos).

seda1 Y ayer  precisamente me acorde de uno que encaja en esta última categoría, la de aquellos que me emocionan hasta el alma. Se trata de SEDA, de Alessandro Baricco.  No creo que se le pueda catalogar de novela, ni tan siquiera de cuento, es más bien una historia, de amor, de viajes, de algo tan bello y profundo que no tiene aun nombre, y como no puede ser nombrado a de ser contado.

Es apenas un suspiro, y creo que nadie con un mínimo de sensibilidad debería privarse de su lectura. Si aun no os han hecho un regalo por el Día del Libro, autoregalaroslo, no os arrepentiréis.

PD: POR FAVOR! No destrocéis el alma del libro viendo la película (que sí, que es una adaptación, pero de aquella manera), y si esta petición llega tarde y ya la habéis visto, borradlo de vuestra mente, y coged el libro, y luego me contáis!

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