Información no es lo mismo que conocimiento

Mujer histerica en Internet¿Nunca os habéis preguntado cuál será la mejor página o blog sobre este u aquel tema? ¿Quien tiene la razón o quien sabe más sobre algo? Yo creo que todos los que alguna vez hemos acudido a Internet como fuente de información nos hemos sentido abrumados por el bombardeo de opciones.

Estamos en la Era del Conocimiento, y desde que hace diez años Internet se popularizara y llegara a tod@s, “necesitar saber” es sinónimo de buscar en la red. Pero hay que plantearse  una idea clave: información no es lo mismo que conocimiento. De nada sirve tener muchos datos, si nos falta el conocimiento que le dé la perspectiva correcta a todo. Cuando se trata de salud esto se hace especialmente importante.  No seré yo, ni será aquí, quien contradiga esta popular  tendencia (seria tirar piedras contra mi propio tejado) pero si siento la necesidad de que juntos reflexionemos sobre cuando, donde y hasta qué punto acudir de forma indiscriminada a Internet como fuente de conocimiento a veces puede traernos más quebraderos de cabeza que tranquilidad.

Es completamente lógico que cuando nos enfrentamos a una nueva situación, la incertidumbre y el estrés ante lo desconocido se apoderen de nosotros. Las personas  necesitamos sentir que “controlamos” la situación, y una de las mejores maneras que tenemos para sentirnos más seguros es anticipar qué es lo que puede ocurrir. Así que es comprensible que si, por ejemplo,  el  tocólogo  (o  matrona)  hace un diagnostico o plantea  la posibilidad de que haya algún problema durante la gestación,  busquemos comprender y saber más sobre ello, e Internet  se nos presenta como una fuente de recursos inagotable.

¡¡Pero ojo!!, hay que entender que la medicina es una ciencia muy compleja, en la que hay que tener en cuenta muchos aspectos a la hora de diagnosticar y dar un pronóstico. No es algo que se pueda simplificar en una búsqueda de un servidor, porque además hay que tener en cuenta que la información que allí podamos leer no está pensada para futuras mamas, sino para profesionales de la salud.

Y como un ejemplo vale más que mil  teorías, comparto con vosotros que hace unos pocos días hablé con una amiga embarazada  que estaba pasando un infierno. Su tocólogo le comento que tenía una posible placenta previa. La hizo las recomendaciones propias de estos casos y la mando pruebas que confirmaran o no esa posibilidad. Pero ella se quedo confundida, y en el propio parking del hospital, se metió en Internet y busco qué “era exactamente”  lo que la había diagnosticado. Por supuesto, lejos de tranquilizarla, lo que leyó la puso tan nerviosa que apenas si llego a su casa y estuvo dos semanas sin parar de llorar ante la angustia de todo lo que podía ocurrirle a ella y a su bebe.  En este caso el final fue feliz, porque  tras una nueva ecografía y revisión, la dijeron que estaba perfectamente y que podía hacer su vida normal.

Este ejemplo no es un hecho aislado. Honestamente, ¿cuantas de nosotras hubiéramos actuado igual? Pero también es cierto que podría haberse ahorrado muchas angustias. Y sé que no es aislado porque he compartido situaciones similares con muchas mujeres.

Cuando tengáis una duda, un problema  o “curiosidad”, acudid a vuestro tocólogo, matrona, doula, naturópata  de referencia, médico de cabecera, en definitiva a un profesional del área de la salud, que es quien os explicara mejor que nadie lo que necesitáis saber. Os recomiendo que nunca os quedéis con dudas o miedos, no penséis qué vais a quedar como tontas por preguntar o por no saber determinadas cosas, y si vuestro medic@ no es muy comunicativo, con más razón debéis de preguntar  y preguntar y preguntar las veces que sea necesario.

Porque tener información no es lo mismo que saber, y aquí lo más  importante es saber qué va  ir pasando, qué ocurre  y en qué podemos colaborar, ¿no creéis?. Si me dais permiso para daros un consejo: no os volváis locas, simplemente disfrutad y confiad. Todo saldrá bien.

4 pensamientos en “Información no es lo mismo que conocimiento

  1. Planteas un tema muy interesante y de total actualidad. Creo que todos hemos pecado de buscar “información” y salir con más “desinformación” (y angustia) en Internet. Comparto lo que dices, pero creo que también sería importante que precisamente muchos agentes de salud se educaran en la empatía y la sensibilidad para explicar las cosas con cercanía y profesionalidad. Si la mayoría lo hicieran así, probablemente muchas mamás no recurrirían tanto a otras fuentes de dudosa tranquilidad.
    Un beso.

  2. Muy cierto, en la mayoria de las ocasiones los informes medicos y sus palabras crean tambien una ansiedad y una desinformacion que provoca la necesidad de acudir a otras fuentes. Ellos tienen que trabajar para ser mejores comunicadores ( no les vendrian mal durante la carrera unas asignaturas de psicologia) y nosotras debemos de exigirles que nos expliquen correctamente las cosas y de manera que las entendamos, las veces que haga falta, porque forma parte de su trabajo.

    Un abrazo

    • Es cierto que la libertad que disfrutamos en internet tiene su lado “oscuro” que es ese cajon desastre que comentas. Pero tambien es cierto que sabiendo discernir y donde buscar, uno puede encontrar buena informacion.

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