GENES VS AMBIENTE: SORPRESAS TE DA LA VIDA

bebesLa polémica sobre la genética versus los factores ambientales o educación, en el mundo de la filosofía y la psicología, no solo es antiquísima, sino además  sin un claro vencedor. Ha  habido años en los que le determinismo genético, incluso en la personalidad ganaba adeptos, y sin embargo otros en las que la idea de que somos prácticamente una tabula rasa al nacer, y que en nosotros  escribe la mano de la sociedad , de nuestra familia y entorno, ha sido la más avalada.

Profesionalmente, siempre me he decantado y defendió, esta última. Por supuesto no voy a negar  la importancia genética en  el terreno físico, pero siempre he sido muy tajante a la hora de afirmar, que en cuanto a personalidad ,es el aprendizaje, los roles, e incluso “las sentencias” familiares (“es que es igualito a su abuelo”) las que marcan nuestra forma de actuar.

Ahora bien, y esta es la primera vez que lo hago públicamente, aunque llevo tiempo observándolo y reflexionándolo, la experiencia, me ha hecho cambiar de  opinión, o por lo menos sí  flexibilizarla. Y es que, haciendo un ejercicio de profesionalidad y honestidad, debo  reconocer que tengo en mi casa el mejor ejemplo: mi hijo.

Vamos a partir de la base de que, no solo no me gusta sacar parecidos, y menos a los niños, sino que además, es que soy mala haciéndolo (me cuesta mucho ver parecido, tiene que ser muy evidentes), y la realidad es la realidad, mi hijo de bebe no se parecía físicamente ni a su padre ni a su madre. Exceptuando los hoyuelos que vamos a reconocer que son de mi cuñado, no hay ningún otro rasgo facial que sea claramente de ningún familiar. Eso sí, según le ven, todo  el mundo expresa: es igualito a su padre!  Y tengo que reconocer que es verdad, pero no porque se parezcan físicamente, porque mi  pareja tiene unos rasgos faciales muy característicos que mi hijo no ha heredado para nada ( es más, la boca se parece más a la mía, los ojos también, las pestañas, incluso el color de pelo es igual que el mío ) no importa, aun así es clavado a su padre.  Y es que es clavado en gestos, en miradas, en gustos, en complexión, en pequeños detalles…tanto que todo el mundo se olvida de lo obvio, de sus rasgos y se quedan con el “aire general”. 

Bien hasta aquí todo parece indicar, que la teoría de que marca más lo que se aprende, porque el aire y los gestos deberían ser aprendidos…pero aquí llega lo “gracioso del tema”. Estas cosas, empezaron a ser tan evidentes en cuanto el pudo mostrar su personalidad, que (y  soy todo lo imparcial y profesional que puedo , y es mucho, lo prometo), prácticamente imposible que los “copiara” o aprendiera, porque además da la “maldita “ casualidad, que por  trabajo y circunstancias familiares, el tiempo que padre –hijo han pasado y pasan es tan escaso, que a la pobre criatura poco tiempo le ha dado  aprender nada de él, sin embargo, con dos años, daba masajes, como gestos tan idénticos a su padre, que parecía increíble, su forma de ser ( explosiva, pero breve, su nerviosismo, su incapacidad para estarse sentado,  su necesidad de hacer cosas útiles, su desorden, la forma tan particular de buscar el riesgo pero midiendo y controlando siempre,etc…) son cosas tan sutiles, pero tan evidentes, y tan imposibles que las haya aprendido, que muy a pesar,  debo  empezar a reconocer que la genética maraca mucho mas delo que yo creí la personalidad.

 

Pero mi pseudo observación científica- caso único, esta entrando en una fase muy curiosa e interesante, porque desde que abandonamos la etapa infantil, para adentrarnos en la de niño-chico, empiezo a observar algo, que como psicóloga me produce una curiosidad enorme, y como madre, un orgullo tremendo. Víctor empieza a manifestar unos rasgos de personalidad, que por primera vez, reconozco como muy míos, y que esta vez sí , son aprendidos( es un niño muy detallista, que le gusta celebrar y disfrutar de la más pequeña de las cosas, y cada vez mas , optimista ) a veces veo con orgullo en el hombre que se está empezando a convertir, que sin abandonar esos rasgos que antes decía son tan claramente heredados de su padre, se empiezan a ver los rasgos aprendidos de mi  puesto que soy con quien esta todos los días, y a quien puede copiar.

 

Así pues, debo de aceptar, que lo queramos o no, nuestra personalidad si tiene un componente heredable  pero que este, a partir de los  6 años  empieza a manifestar claramente también rasgos de personalidad aprendidos del entorno.

¿ Y en  tus hijos, has observado estos rasgos de personalidad? ¿ A quién se parecen más, a ti o a tu pareja? ¿Crees quela personalidad se hereda o se aprende?

6 pensamientos en “GENES VS AMBIENTE: SORPRESAS TE DA LA VIDA

  1. De momento tengo poco que opinar porque el único rasgo definible de la bichilla es el de lo enfadadísima que se pone cuando tiene hambre y me retraso un minuto con la teta ¡en eso es igualita que su padre! y con sólo 2 meses tiene que ser algo innato porque no puede haberlo aprendido. Vamos, que lloró menos cuando le pusieron los pendientes y cuando la vacunaron esta semana (3 pinchazos de golpe) que cuando tiene hambre. Tengo que seguir observándola a ver qué más conclusiones saco.

  2. Siempre es un tema que me atrae mucho para observar… me gusta analizarlo también! Yo no soy nada determinista, así que creo que es una combinación tan exclusiva… que hace que me maraville del ser humano 😉

    • Desde luego! nada es determinante,porque incluso en aspectos mas fisicos, el ambiente tiene mucho que decir, a la hora de evitar , modificar o minimizar esa herencia genetica..pero tengo que reconocer que la vida aqui me ha hecho rectificar bastante jjj. Lo mejor, esa combinacion unica exclusiva que es cada ser vivo.

      Un abrazo

  3. Interesante reflexión. Yo cambié mi visión del tema al ser madre y me maravilla que, así a ojo, el 95% de mis hijos sea puramente genético.
    A día de hoy “creo” (si se le puede llamar así) más en la genética que en la educación, aunque esto parece ser políticamente incorrecto.

    • Tranquila , politicamente incorrecto no, pero si es verdad que las teorias se inclinaban mas hacia el otro lado, aunque es un debate siempre candente en el ambito cientifico y sin un claro vencedor.

      Un abrazo y espero verte por aqui

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