El parto y la confluencia: cómo asumir que dejamos de ser uno y pasamos a ser dos

imagen parto y confluenciaEn esta serie de artículos hemos estado trabajando preparación psicológica para el  parto, con técnicas como la relajación y la visualización. En esta última entrega quiero  reflexionar sobre un concepto, la confluencia, termino bastante conocido dentro del mundo terapéutico, no tanto para el público en general, y que  puede ser una clave importante en el parto.

La definición  de la confluencia es: ”perdida de límites entre la persona y lo de  afuera,  una fusión  donde nos perdemos a nosotros mismos cuando nos fundimos en el otro o en un grupo. En la vida hay situaciones donde esta confluencia se da de forma natural,  una de ellas es el embarazo. Durante la gestación hay una fusión entre la madre y el bebe, donde resulta muy complicado determinar dónde acaba uno y  empieza el otro. Esa vivencia es algo imposible de describir, pero segura que todas sabéis a lo que me refiero.

Además  el embarazo nos sitúa en un lugar privilegiado, y que  puede tener muchos réditos para la mujer. Nos miman, nos atienden, tenemos un nuevo estatus familiar y social. El embarazo puede ser un “tentáculo de poder” muy fuerte.

Todo esto  hace que sea importante que “pensemos” ante la proximidad del  parto que ha llegado el  momento de separarse: vamos a dejar ser uno y medio para pasar a ser dos. Como Jodorowsky dice, “la madre debe querer  parir tanto como el niño quiere nacer.” Y aunque todas, llegadas ese momento, estamos cansadas de tanta espera, en lo más profundo de nuestra alma, debemos mirar con honestidad y ver que miedos se esconden: son muchas las incógnitas, los nuevos  retos, lo que perderemos, y  lo que ganaremos, responsabilidades,  angustias.

Todo esto  es completamente normal, y  si no lo sacamos de la sombra y lo ponemos a la luz para que pueda ser visto y vivido con naturalidad puede ser un hándicap. Puede hacernos no ser capaces de soltar, de romper esa confluencia y entregarlo al mundo, complicando los trabajos del parto más de lo necesario.

Como ya he contado en otras ocasiones, mi embarazo se desarrollo en un entorno terapéutico que me ayudo a trabajar estos y muchos otros aspectos.  No sé si ello fue determinante o no para que mi parto discurriera de forma casi inmejorable,  lo que si se es que cuando llego el momento de la verdad, lo único que en mi cabeza estaba era la idea de que había llegado el momento de soltar, solo eso tenía que hacer, soltarlo…mi bebe nació de dos empujones, sin necesidad de puntos, sin episotomía…simplemente salió. Sin llorar, sin traumas…simplemente se soltó. Y allí estaba yo para recibirlo y allí estaba él para llevarme a otro universo.

Sé que hay tantos partos como niños traídos a este mundo, y no pretendo  decir que cuando las cosas no salen de forma tan natural es por esto o por lo otro, porque en la vida todo  es multifactorial. Pero por eso este factor también  influye y cuenta. Aprendamos  a  manejarlo a nuestro favor.

¿Que hacer entonces? Lo dicho, llevar claro en nosotras que ha llegado el momento de soltarle. Desear entregarle al mundo a pesar de todos los miedos y dudas. Un nuevo acto de generosidad.

Empieza una nueva etapa con el corte del cordón umbilical. A lo largo de nuestro recorrido como madres e hijos, serán varias las etapas en las que tengamos que cortar metafóricamente el cordón umbilical, porque a pesar de que hay una primera ruptura o separación, el vinculo entre el recién nacido y su madre es algo mágico, psicológico, no visible, pero tan fuerte como el que había antes del parto. Pero esa es otra historia para otro día.

Ya solo me quedan dos cosas: desearos  que tengáis un parto fantástico. No dejéis que los miedos, las presiones o la situación externa  os impidan vivirlo como algo único e irrepetible. Y  traeros un regalo, este enlace  de “maternidad consciente”: Parirás con placer. http://www.maternidad-consciente.blogspot.com.es/2013/01/pariras-con-placer.html

Me encantaría saber de  vuestras experiencias y como resulta todo, y si algo de lo aquí y en anteriores artículos he dicho os ayudo. Lo estaré esperando.

 

8 pensamientos en “El parto y la confluencia: cómo asumir que dejamos de ser uno y pasamos a ser dos

  1. Recuerdo que cuando leí ese post de Maternidad Consciente me impresionó profundamente, quizá porque siempre tenemos una imagen del parto muy dolorosa. Cada día tengo más claro la importancia de la preparación psicológica para afrontar un embarazo. Gracias por acercarnos esta reflexión de una manera tan cercana y comprensiva. ¿Te has planteado ser doula?…
    Un abrazo.

    • Hola terapeuta temprana! Te echaba de menos ;).Creo que aun queda mucho por informar en los cursos de preparación al parto comunes sobre estos aspectos, así que yo me esfuerzo en darlo a conocer. La verdad, no me lo había planteado como tal, pero creo que podría ser una nueva faceta mía a desarrollar, lo que esta claro es que el destino me empuja por estos caminos…

      Un abrazo

  2. En realidad, la relación con los hijos es un continuo “despegue”, a medida que el niño va creciendo, se va haciendo más independiente y cada vez nos necesita menos. Por un lado nos da pena como madres que queremos tener a nuestro hijo siempre cerca, pero por otro, tenemos que sentirnos orgullosas de ellos que van evolucionando y poco a poco irán formando una vida propia como lo hacemos nosotras mismas.

    • Tienes toda la razon, Veronica, yo añadiria..Y sentirnos orgullosas por el trabajo realizado segun les vemos convertirse “en pequeñas grandes personas”!

      Un abrazo

  3. Pues como todas tus entradas me encanta! Es totalmente cierto, pero creo que después del parto podemos seguir con ese vínculo a través de la teta, al fin y al cabo seguimos siempre su alimento y ellos el nuestro. Un besote!

    • Efectivamente ese vinculo, me atrevo a decir, es para toda la vida, ya sabes !madre no hay mas que una!. Y como digo en alguna otra entrada, ese cordon umbilical sera cortado de forma simbolica en muchas ocasiones a lo largo de la evolucion de nuestro bebe.

      Muchas gracias por tus bonitas palabras Mady!

  4. Pues yo pari por cesarea programada. Antes de llegar a las 39 semanas, y creo que durante dias mi cuerpo pensaba que aun estaba embarazado… fue muy doloroso. Fue una cesarea muy rapida, pero mi cuerpo buscaba lo que habia perdido… Aun sentia que eramos dos…

    • Siento que lo pasaras mal Laura!Hay que entender que por muy necesaria que sea, para nuestra psiques una cesarea no es un parto, es una intervencion quirurgica para extraernos algo, y es logico eso que tu sentiste. No siempre somos conscientes de ello, pero es asi. Espero que esa “herida” quedara sanada, sino, siempre hay formas de sanarla ahora.

      Un fuerte abrazo

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