Cuatro apuntes sobre las emociones en los niños y no tan niños

enoticonos 2Me sorprenden la cantidad de programas de estimulación precoz para bebes, los sistemas para crear pequeños prodigios de la música, y si puede ser bilingüe la guardería, mejor! Pero…Y de las emociones ¿quien se encarga?

Los adultos hace años descubrimos la inteligencia emocional y se ha convertido en un tema de moda. Sin embargo no sabemos muy bien cómo  educar  a nuestros hijos desde  pequeños a manejarse en el  intrincado mundo de las emociones. El problema es, ¿como enseñar algo que yo mismo aun no sé? Pues es una de las asignaturas que debemos de aprobar los papas para poder  trasmitirlo, y hoy yo os propongo cuatro aspectos del manejo de las emociones, para que las reflexionéis y las trabajéis en familia

–          Las emociones no son positivas ni negativas: Tendemos a categorizar las emociones en positivas (alegría, gratitud, etc…) o negativas (rabia, pena, etc…), y esto es un error de concepto. Las emociones SON, en sí mismas, de forma legítima, una respuesta natural ante determinados acontecimientos, y tacharlas de buenas o malas, lo que hacen es que nos lleven a un camino de aceptación de unas y de rechazo y ocultamiento de otras . Podemos decir que las acciones son buenas o malas ( es decir, conductas que surjan a raíz de las mismas) , pero no en sí lo que sentimos. Debemos aceptar y dar espacio a las emociones que sentimos, y enseñar   a nuestros hijos a aceptar y entender que lo que sienten es algo normal, esto no significa que las conductas asociadas a determinadas emociones también estén permitidas ( si pega porque está enfadado con otro niño, vamos a validar y a dar espacio al enfado, pero no a la violencia).

–          Lo que no tiene nombre  no existe: El vocabulario es fundamental. En la consulta me encuentro muy a menudo que nuestro vocabulario emocional es muy limitado (me encuentro mal, bien, depre, raro y ploffff). Y para nuestro cerebro, lingüístico por definición, lo que no tiene nombre no existe, pero no sabemos si lo que sentimos es miedo, pena, ansiedad, angustia, dolor, rabia, frustración, ira, etc…Enseñemos desde niños a nuestros hijos a distinguir a nombrar lo que sienten, pidiéndoles que se esfuercen en definir lo que sienten y dándoles nosotros ejemplos de emociones, ayudémosles a nombrarlo.

 –        No hagamos de las emociones un tabú: Los padres tendemos a mantenerlos al margen de los problemas y preocupaciones, y lógicamente son niños y deben de vivir en su mundo infantil, pero no escondamos lo que sentimos. Si un día estamos tristes por que ha fallecido un amigo, o preocupados por la situación económica, o tenemos ganas de llorar por lo que sea, hablamos con ellos, se lo contamos y lo vivimos juntos. Que entiendan que no pasa nada por llorar, por sentir frustración  o por estar enfadado. El,  de adulto hará lo mismo, y será capaz de validar las emociones de otro.

 –         Enseñemos a los niños a canalizar las emociones: Decíamos que las emociones no son buenas ni malas pero las acciones si son correctas o incorrectas. Enseñemos a nuestros hijos que es normal que sientan frustración cuando no pueden tener todo lo que desean, pero que le camino para conseguirlo no es la rabieta  sino la negociación y el esfuerzo ( por ejemplo). Hay emociones, que si bien no las tacharemos de negativas, no nos dejan evolucionar, así que de nada sirve instalarnos en ellas y habrá que darles salida para seguir adelante. 

 Todo esto puede empezar desde que nuestros hijos son bebes, ya que aunque no nos entiendan ( que yo creo que el mensaje les llega igualmente), crea en nosotros el sanísimo habito de hablar y trabajar sobre las emociones. Además hay que tener en cuenta que el bebe es emoción pura, ellos solo sienten, y reaccionan de forma pura a sus emociones, enseñémosles desde el principio, que a mí me parece mucho más valioso qenoticonos 2ue saber idiomas ,con todo mi respeto por el bilingüismo, por supuesto.

2 pensamientos en “Cuatro apuntes sobre las emociones en los niños y no tan niños

  1. Me ha encantado la entrada, me parece un tema fundamental. Yo estoy leyendo varios libros relacionados la inteligencia emocional para prepararme un poco más en este terreno y hacerlo lo mejor que pueda con la peque. Un beso

    • Me parece una idea genial! Hacce tiempo que lo lei pero te recomiendo “Brujula para navegantes emocionales”. Es claro , conciso y a mi me gusto. Sea como fuere ,lo importante es trabajar sobre ello, porque los grandes beneficiados son nuestros pequeños, y por supuesto nosotros mismos.

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