OTRA GRAN MENTIRA DE LA PATERNIDAD : QUE BONITO ES DEJAR DE SER DOS

adan y evaNo es la primera vez que escribo sobre las grandes mentiras de la maternidad, pero en otras ocasiones, siempre fue en clave de humor, aunque con esperanzas de abrir los ojos. Esta vez, sin embargo, me lo tomo en serio, porque este tema, creo que es una de las realidades que pocas veces se habla: cómo afecta la llegada de un hijo a la relación de pareja.

En nuestras fantasías un tanto infantiles de madres primerizas, creemos que nuestro retoño vendrá a colmar de felicidad y plenitud nuestra pareja.  Ojala, tú seas la excepción que confirme la regla, pero si no es así, no te preocupes, porque es lo más habitual. Y que decir, sobre aquellas  que piensan que un hijo, puede ser la solución a su crisis de pareja: grave error.

La realidad más habitual es que la llegada de un bebe va a poner de relieve las fortalezas y las grietas de cualquier relación, y que dependerá del numero y el tamaño de cada una de ellas, que la pareja salga reforzada , o más bien tocada de por vida, incluso, quién no conoce amigos, que con un bebe de pocos meses han dado por finalizado su relación. Pero ..¿Porque esto es así? ¿ Y que hacer para salir vencedores y no vencidos?

Las razones son muy diversas, algunas tan evidentes como:

–          La falta de sueño y descanso: La falta de descanso  y la irritabilidad son directamente proporcionales, así pues, la falta de paciencia hasta para el más nimio de los detalles puede hacerse evidente.  Y esto, puede afectar solo a uno o ambas progenitores, así pues, multiplicad por dos…la guerra está servida

–           La falta de sexo:  Que no solo vendrá determinada por la recuperación física de la madre, sino también por la reacción emocional a la maternidad, el colecho, la alta de descanso, cambios físicos ,etc..Es decir, que son muchos los factores, y aunque no se habla de ello, las relaciones sexuales pueden tardar  en volver a recuperar un carácter normal , desde un par de meses, hasta … Y esto afecta y mucho a la relación de pareja

–          El desequilibrio en el ritmo de vida: Normalmente, el ritmo vital de la madre se ve roto repentinamente, su mundo cambia de forma radical, sin embargo , no es tan así para el padre de la criatura. Así pues, mientras nosotras nos pasamos el día rodeadas de pañales, mocos , llantos y sonrisas, ellos viven en un mundo laboral y social muy distinto. Esto crea una ruptura de ritmos  que puede abrir una brecha y hacer que nuestras vidas se conviertan en universos paralelos que apenas se cruzan

–          Los cambios: La  maternidad acarrea unos cambios en nosotras mucho más evidentes que la paternidad, y eso lleva a veces a sentir que no conocemos a quien duerme a nuestro lado o que nos conocen ni entienden.

 

Y… ¿que podemos hacer para que estas brechas no se conviertan en abismos insalvables? La verdad, nada que no nos ayude en cualquier otra situación y/o relación:

–          Dialogo: Son momentos duros, pero únicos en la vida. Si mantenemos el dialogo abierto, con honestidad, recordando que “hablar” es un derecho que tenemos, ambos miembros de la pareja, que no se trata de reprochar, sino de contar como me siento, podremos realmente oír al de enfrente sin sentirnos juzgados ni tomárnoslo como algo personal

–          Sentido del humor: Es un remedio único para cualquier dolor…sino podemos follar (perdón pero es que los eufemismos aquí no tienen sentido) por lo menos sigamos riéndonos juntos, por favor!!

–          Empatía: Pongámonos en el lugar del otro. No es fácil para ninguno de los dos, ni ser el que está en casa, ni ser el que se lo pierde todo.

 

 Si estas en plena crisis, te propongo algo, piensa si crees que tu pareja hace las cosas lo mejor que sabe y puede…Si la respuesta es positiva, tranquil@, para todo hay solución. Si no estás convencido al 100 % de esta afirmación, la cosa se complica para  reparar esas grietas y los cimientos de vuestra relación pueden  quedar  frágiles.