TIPS PARA TRABAJAR LA RABIA EN NUESTROS HIJOS

La semana pasada reivindicaba el papel de la rabia , su valía, la necesidad incluso de que seamos capaces de sacar más esa rabia, e intente, que como padres, dejáramos de ver los ataques de rabia y frustración de nuestros hijos, no como el enemigo a erradicar, sino como una emoción mas que debemos de convertir en una herramienta muy útil para su crecimiento.

Pero tras esa reflexión, se de sobras, que llega el día a día, y que hay que aprender a manejarse y manejar esos momentos tan difíciles. Así pues, tras cambiar el punto de vista, que es el primer paso , voy a intentar entonces daros algunos ejercicios para trabajarla rabia con los niños, y porque no , para nosotros también!

1.-  RECONOCIMIENTO : Creo que a nadie nos ayuda que cuando estamos en plena explosión de rabia o enfado, venga alguien a decirnos ” no te pongas así que no es para tanto!”  Seguro que eres capaz de recordar algún momento que te ha pasado y la sensación…

Y sin embargo, es justo lo primero que hacemos cuan do nuestros hijos explotan! Probablemente porque a nuestros hijos, los motivos que a ellos les han llevado hasta ese punto son nimios, o desde luego no lo son para tanto, pero ..¿quien dice lo que es o no es importante?¿ donde está el manual de puntos de enfado?

Así que lo primero es pararnos a pensar que ha he hecho que se enfade tantísimo, y si no lo entendemos, preguntamos, antes de juzgar o opinar .

Solo desde este punto podremos trabajar. Podremos ayudarles a canalizarlo, a cambiarlo, a que la rabia sea su empuje y no su lastre. Puede que nos encontremos con que sigue siendo desmesurada o desproporcionado el enfado al origen, pero eso también es un gran punto de partida, para poder hablar con ellos de como es la vida, y como a veces, hay que encajar los golpes ; P

2.- TIEMPO MUERTO :  Este es un recurso que solemos aplicar con nosotros mismos, contamos hasta 100 , nos retiramos para calmarnos, respiramos…pero no solemos enseñarles a nuestros hijos esta herramienta.

Lo primero es hacerles entender que su enfado no es negativo, que a todos, cuando nos frustramos, cuando sentimos injusticias , cuando nos sentimos atacados, se nos dispara la rabia, nos sube el fuego y sentimos ese enfado. Eso es natural. Pero como hablábamos ya en otras ocasiones, son las acciones las que pueden ser negativas, y  ellos deben saber diferenciar la emoción de la acción.  Si respondemos y nos dejamos llevar por ese enfado sin pensar, es cuando nuestras acciones pueden ser dañinas para nosotros o nuestro entorno, hasta el punto de que a menudo nos arrepentimos cuando luego nos clamamos de haber dicho o hecho determinadas cosas.

Así pues, separar emoción -acción y pararse antes de actuar es la secuencia  a enseñar.

Esto no es fácil de aprender, y menos para un niño, aquí pues, de igual manera que sabemos que aprender a leer o escribir lleva un proceso, esto , mas aun. Nunca ser apronto para empezar, aunque como es lógico, su madurez  lingüísticas, capacidad de  anticipación, etc. …marcara mucho el proceso de este aprendizaje.

Ejercicios prácticos para aprender a parar y adecuados a diferentes edades pueden ser la técnica del semáforo, del globo o la tortuga. Lo que se pretende con todo ello es enseñarles a través de imágenes y ejemplos gráficos cuando parar  para no dejarse llevar por la energía que acompaña el enfado. En otro post hare descripciones mas amplias de estos recursos

3.- DESFOGARSE: La rabia es una energía muy potente, es como la presión del vapor de agua… capaz de mover barcos o de convertir ollas en bombas!! Todo depende de cómo canalicemos esa energía. Lo que solemos dejarles claro es como NO deben de sacar esa energía ( rompiendo, chillando, golpeando, insultando …) pero raramente les damos alternativas socialmente aceptadas para sacarlos.

Los adultos tenemos el futbol, el fitnes y el desahogo con nuestros amigos..pero ellos, que tienen? NADA.

Si hay algo que he recomendado miles de veces a padres de todo tipo es que compren un saco de boxeo para sus hijos! Me da igual la edad! Es el regalo mas educativo y amortizado del mundo!

Los niños acumulan muchos “noes”, mucha frustración, mucho ” no puedes/no sabes” y pocos escapes. Antiguamente salíamos a la calle a dar patadas a un balón con rabia, o tirábamos piedras al campo…mi hijo aun lo hace, pero es uno de los pocos privilegiados que vive en un entorno que lo facilita. Si vives en una ciudad, entiendo que es muy difícil. Por eso un pequeño puching para desfogarse es una bendición.

A falta de ello, podemos aprovechar un cojín, un muñeco.. que el niño pueda golpear para sacar su rabia cuando este enfadado. Debemos de dejar claro que ese cojín sirve solo para eso, guardarlo cuando no estemos enfadados, no generalizar a cualquier objeto  y siempre cuidar de que no se haga daño el mismo  al golpearlo. Pero también desfoga mucho.

Según crecen y surge los cambios hormonales de la adolescencia, cambiar los portazos y gritos por correr, jugar al tenis, futbol, bicicleta etc… es una de las mejores maneras que la sociedad nos permite para canalizar esa rabia. Se trata de enseñarles, que cuando nos dan ganas de romper, gritar y explotar, lo mejor que podemos hacer es coger y salir a correr y ya verá cuando vuelva como se puede hablar y buscar una solución al problema. Porque ponernos todos hechos unos energúmenos, no arregla nada

4.- APROVECHAR: Desde el principio he dejado claro que la rabia es una energía que mueve montañas. Y el verdadero objetivo es conseguir que esa energía aprendan a usarla en su beneficio: le da rabia no ser capaz de atarse los cordones? en vez de tirar los zapatos a la pared y abandonar, debemos trabajar para que paren , respiren, se calmen y usen esas ganas de ser independientes en tozudez para insistir y practicar, en vez de huir para escapar de esa emoción que es la frustración y la rabia que tan mal fama tiene.

Esto tampoco es cosa de un día, pero puede que sea una de las enseñanzas mas importantes que podamos transmitirles. Un orgullo, pundonor o constancia  para  conseguir aquellos objetivos o para luchar contra aquellas injusticias que vean, pero no desde el descontrol del fuego inmediato, sino desde la inteligencia de quien se para a pensar.

Espero que con estas ideas empecéis un trabajo, lento pero con grandísimos resultados para lograr adultos con autocontrol, auto conocimiento, resistencia a la frustración, y constancia ante las dificultades. El premio es lo suficientemente jugoso, como para trabajarlo, no te parece