Madres sí, profesionales tambíen!

madre profesionalUno de mis primeros artículos de este blog, ya hable de las renuncias que padres hacemos, y desde luego es más lo que hemos ganado , que lo perdido, haciendo que merezca la pena, con mucho, casi cualquier renuncia. Repito casi. Porque él “todo por mis hijos”, creo que debe tener unos límites. Personalmente opino que hay cosas que debemos defender y atesorar porque forman parte de nuestra esencia.  Por supuesto estoy hablando a modo general, y cada uno sabe en su vida que es irrenunciable , y desde aquí siempre respetare. Pero, hay aspectos que mi experiencia personal y profesional , me dice que luego nos pasan una factura muy grande. En concreto hoy quiero hablar de la renuncia de la carrera profesional de muchas mujeres al convertirse en madres.

 

No es este el momento del alegato por la conciliación. Para eso hay otras ocasiones y espacios. Más bien, voy a proponer una reflexión, y voy a explicar lo que vivo en mi consulta, ya que son varias las personas que adolecen de este mal. También recuerdo aquí a una mujer que me escribió al blog, pidiendo consejo por un inmenso sentido de soledad y tristeza en su maternidad, en mi parecer agravado por una renuncia a su trabajo como maestra.

 

Por supuesto, cuando hablo de carrera profesional y  hablo de renunciar, es porque es un trabajo que valoramos ( me da igual que seamos neurocirujanos, que auxiliares de clínica, que funcionarias en una ventanilla, que dependientas) que nos gusta, en donde nos sentimos realizadas como personas, y en el que nos sentimos valoradas.

 

Que conste en acta, que por mucho que nos guste nuestro trabajo, cuando nace nuestro bebe, todo eso se desfigura o desvanece, en mayor o menor medida. Será el instinto, será el amor, o las hormonas, pero el deseo o necesidad de cuidar y estar con esa criatura es mas fuerte que cualquier otra cosa ( que sabia es la naturaleza!). Y ahí nuestras prioridades cambian. Ese trabajo que tanto nos gustaba, ya no nos llama tanto, eso que era nuestra máxima meta, pasa a un segundo lugar. Es completamente normal, y ( esto si es conciliación) tenemos el derecho a dar rienda suelta a ese instinto, porque es lo más beneficioso para él bebe, la  madre y por tanto la sociedad. Por supuesto aquí entra en juego que podamos permitírnoslo o no. Aquellas que puedan, olé. Disfrutad, no lo dudéis ni os dejéis sentir menos validas o menospreciadas por una sociedad productiva que busca ovejas a las que esquilar. Porque nuestra mejor “producción” es la generación del mañana, que estará, como poco más equilibrada mentalmente, cuanto más pueda estar y disfrutar de su madre.  Lastima cuando no puede ser así.

 

Pero si en plena euforia  maternal, decidimos renunciar de forma total y brusca de nuestra vocación, luego podemos sufrir las consecuencias…porque queridas mías, los hijos crecen, dejan de necesitarnos a su lado las 24 horas, y empiezan a independizarse). Ahí nos quedamos nosotras, con un vacío interno, porque hemos dejado que todo nuestro mundo gire entorno a esas criaturitas. Y entonces nos acordamos de lo mucho que en el fondo necesitábamos de ese trabajo que nos hacia sentir personas de valor, personas que trascendían. Y a veces no encontramos el camino de vuelta.

 

Que el trabajo dignifica al hombre es una frase que hoy en día ha adquirido un tono de burla, porque en la gran mayoría de los casos, la gente no tiene un trabajo, vive en una esclavitud legalizada. Y eso, evidentemente no dignifica. Pero cuando disfrutas del placer de tener un trabajo que te nutre, eso es un tesoro que  no deberíamos de perder , y al que no deberíamos de renunciar tan a la ligera.  Una madre plena y feliz, es la mejor madre que se puede desear, Si tu trabajo te aporta eso, no renuncies a él, porque creas que estando más tiempo con tus hijos va a ser mejor para ellos.

2 pensamientos en “Madres sí, profesionales tambíen!

  1. Tu post de hoy me va a dar para pensar ¡y mucho! Menos mal que con él he abierto los ojos para poder entender que en poco tiempo no me necesitará tanto y que si renuncio al trabajo precipitadamente puedo arrepentirme después. Aún no ha nacido la bichilla y ya tengo pánico de la reincorporación tras la baja de maternidad ¡y eso que aún sigo trabajado como siempre!

    • Gracias!! solo pensar que lo que escribo ayuda a alguien a reflexionar me hace sentir afortunada. Como te digo muchas veces, debes esperar a estar ahi! Pero asi como te digo que esa pequeña sera el centro de tu universo y en los primeros años te sera muy dificil ver la importancia de cualquier otra cosa, tambien te advierto, que si disfrutas de tu trabaja, a lo largo puede pesar y mucho el haberte apartado de el de forma radical.

      Cuando llege ese dia, busca la dichosa conciliacion he intenta ver que es lo que mejor se adapta a tus necesidades personales, profesionales y economicas.

      Un beso grande

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